Las empresas y la Agenda 2030

El “Boletín Carolina” incorpora una sección estable que dará cuenta periódicamente de la labor que el sector privado promueve en el marco de la Agenda de Desarrollo 2030. Y ello por dos motivos principales: por un lado, el consenso en torno a la necesaria participación –activa y comprometida- de la empresa privada para la consecución de los objetivos de desarrollo sostenible (ODS); por otro, la naturaleza singular de la Fundación Carolina -institución única en la acción exterior, la diplomacia pública y el sistema español de cooperación al desarrollo- que representa una propuesta modélica de alianza público privada.

El sentido transformador de la Agenda 2030 está íntimamente asociado a su carácter universalista, lo que implica una movilización activa de todos los actores políticos, sociales y económicos para el logro de los ODS; lo que supone asimismo reforzar y poner en valor el rol del sector privado en su contribución a las políticas de desarrollo. La Agenda 2030 reconoce en el sector privado un socio clave en la “intensa participación mundial para respaldar la aplicación de los ODS”, de modo tal que no solo representa un grupo social al que consultar políticas sino que cuenta con un papel central como parte activa de las “asociaciones público privadas y de la sociedad civil”.

Dos de los ODS tienen una vinculación directa con el sector privado –“trabajo decente y crecimiento económico” (ODS 8), “industria, innovación e infraestructura” (ODS 9)- pero todos ellos se asocian de una u otra manera a los propósitos, estrategias de negocios y acción social de la empresa privada. A tal respecto, la OCDE señala que “los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible representan una cartera de oportunidades de inversión sostenible para la empresa responsable”; de forma muy especial, podría añadirse, el ODS 17 cuya finalidad es impulsar “alianzas inclusivas construidas sobre principios y valores, una visión y metas compartidas, que colocan a la gente y al planeta en el centro”.

La Agenda 2030 representa una oportunidad para la sostenibilidad del planeta y para mejorar la vida de las personas. Supone alcanzar el necesario diálogo político y los suficientes consensos básicos entre todos los actores –gobiernos, empresas, sociedad civil, academia- para que “nadie se quede atrás”; para garantizar mecanismos de cohesión social que aseguren los derechos a la educación y a la salud, con acceso universal y atención de calidad; para promover el acceso generalizado al trabajo digno, con políticas que apuesten por el empleo de calidad en términos de estabilidad, bienestar e igualdad; para impulsar políticas fiscales con criterios progresivos y redistributivos; para reforzar y extender el compromiso con la igualdad de género; para favorecer la generalización de modelos de producción y consumo sostenibles; para avanzar en la transformación de la matriz energética y defender la preservación del medioambiente; para proteger a las personas y colectivos en situación de mayor vulnerabilidad y desigualdad.

La Agenda 2030 es el horizonte estratégico al que debe contribuir la acción de cooperación de la Fundación Carolina en este próximo periodo en favor del progreso científico, el fortalecimiento institucional, la educación superior, la construcción del espacio iberoamericano del conocimiento. Empeño compartido por las administraciones públicas y las empresas que forman parte de nuestro patronato, cuya labor y vocación de permanencia contribuyen decididamente al progreso de las sociedades iberoamericanas en las que se integran.