Boletín

Nuevos doctores en la Fundación Carolina

Nuevos doctores en la Fundación Carolina

En las últimas semanas han defendido la tesis doctoral cuatro exbecarios/as de las promociones 2018, 2019 y 2021.

En primer lugar, la exbecaria de la promoción 2018 y profesora de la Universidad Nacional de Asunción – UNA (Paraguay), Selva Margarita Olmedo Barchello, defendió su tesis el 28 de septiembre en la Universidad de Santiago de Compostela. Su tesis del programa de doctorado en “Economía y empresa” se titula “Tejido empresarial y comportamiento innovador en Paraguay: un análisis estructural del Sistema Nacional de Innovación” yfue evaluada con la máxima calificación, sobresaliente cum laude.

De Ecuador, el profesor de la Universidad Técnica de Manabí y exbecario de doctorado 2019, Luis Nibaldo Oyarzun Álava, se doctoró el 18 de septiembre por la Universidad de Granada, en el programa de doctorado en “Tecnologías de la Información y Comunicación”. La tesis “Procesamiento avanzado de señales de electrocardiografía fetal no invasiva para monitorización cardíaca fetal” fue reconocida con un sobresaliente cum laude.

El docente de la Universidad Pedagógica Nacional Francisco de Morazán (Honduras) y exbecario de doctorado 2021, Jonatan Rodríguez Rodríguez, es doctor por la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) desde el 24 de septiembre. Su tesis del programa de doctorado en “Investigación en Humanidades, Artes y Educación” sobre “Escala de Medición del Pensamiento Crítico basada en el Análisis Semiótico de la Imagen” fue calificada con la máxima distinción: sobresaliente cum laude.

Procedente de la Universidad Privada Boliviana (UPB), Valeria Muriel Salinas Maceda, exbecaria de doctorado 2018, se doctoró el 11 de septiembre por la Universidad de Salamanca, en el programa de doctorado en “Economía”, con mención de doctora internacional. Es la primera docente que se doctora al amparo del acuerdo con esa universidad boliviana. La tesis doctoral, titulada “Three Essays in Applied Econometrics: From Culture to Power in Urban Indigenous Bolivia” también obtuvo un sobresaliente cum laude.

Por el momento se han doctorado 31 docentes de la promoción 2018 (es el 77,5% de las 40 becas concedidas aquel año), 36 de la 2019 (67,9%) y 22 profesores del programa Doctorado 2021 (66,7%). En el conjunto de las convocatorias 2013 a 2021 han defendido la tesis 231 exbecarios/as (77% de éxito).

A continuación contestan a algunas preguntas para detallar sus investigaciones:

Jonatan Rodríguez Rodríguez

“Escala de Medición del Pensamiento Crítico basado en el Análisis Semiótico de la Imagen”

¿Sobre qué trata la tesis doctoral que has realizado y por qué elegiste ese tema?

Mi tesis estudia cómo el análisis semiótico de imágenes puede utilizarse para observar y evaluar el pensamiento crítico en niños de educación primaria. Parto de una realidad cada vez más presente en Latinoamérica: niños y jóvenes están constantemente expuestos a una gran cantidad de imágenes en su entorno, medios y redes sociales. Así como trabajamos la comprensión lectora para que puedan interpretar críticamente un texto, considero necesario desarrollar también una comprensión de lectura visual, que les permita interpretar, cuestionar y construir significados a partir de las imágenes que forman parte de su realidad.

¿Qué significó la obtención de la beca de Fundación Carolina para tu doctorado?

Significó todo. En mi país realizar un doctorado supone un esfuerzo económico muy grande y, sin el apoyo de Fundación Carolina, no hubiera podido estudiar mi doctorado. Me ayudaron a cumplir un sueño que, además de transformar mi vida académica y personal, me abrirá nuevas puertas profesionalmente. Estaré siempre profundamente agradecido por esta oportunidad.

¿Qué importancia tiene tu tesis doctoral con vistas al futuro y qué impacto social positivo puede tener?

Espero que la tesis contribuya a fortalecer la educación visual y el pensamiento crítico desde edades tempranas. La propuesta puede ser utilizada para formar a docentes de diferentes áreas y, con las adaptaciones necesarias, aplicarse en otros contextos educativos, edades y países. De esta manera, puede contribuir a que más niños y jóvenes desarrollen herramientas para comprender críticamente las imágenes que forman parte de su entorno.

¿Qué cosas sabes ahora que te hubiese gustado saber antes de empezar tu tesis doctoral?

La importancia de realizar un buen estado del arte. Ese momento previo a la tesis, en el que lees, exploras y conoces lo que otros investigadores han hecho, realmente te abre el camino para todo lo que viene después. Si pudiera volver al inicio, dedicaría todavía más tiempo a esa etapa, porque una buena revisión de la literatura ayuda a encontrar el rumbo, identificar los vacíos de conocimiento y tomar mejores decisiones durante toda la investigación.

Luis Nibaldo Oyarzun Álava

“Procesamiento avanzado de señales de electrocardiografía fetal no invasiva para monitorización cardíaca fetal”

¿Sobre qué trata la tesis doctoral que has realizado y por qué elegiste ese tema?

Mi tesis doctoral aborda el procesamiento de señales de electrocardiografía fetal no invasiva. Su propósito es identificar los latidos del corazón del feto, es decir, del bebé antes de nacer, y estimar su frecuencia cardíaca a partir de señales registradas mediante electrodos colocados sobre el abdomen materno. El principal desafío es que la actividad cardíaca fetal aparece mezclada con la de la madre y con distintas fuentes de ruido, lo que dificulta su detección.

La investigación propone combinar la información de varios canales en una «señal maestra», mediante análisis de componentes principales, e integrar este procesamiento con técnicas de agrupamiento para detectar los latidos fetales. Con ello se busca reducir la necesidad de seleccionar manualmente los canales y aprovechar mejor la información disponible.

Elegí este tema porque conecta mi formación en electrónica, informática y procesamiento de señales con una necesidad humana concreta: contribuir al cuidado de la madre y de su bebé antes del nacimiento. Me motivó trabajar en un problema en el que el desarrollo tecnológico pudiera convertirse, con la validación necesaria, en una herramienta útil para la salud.

¿Qué significó la obtención de la beca de Fundación Carolina para tu doctorado?

La beca de Fundación Carolina significó una oportunidad de crecimiento académico y personal. Su apoyo, junto con el de la Universidad Técnica de Manabí, me permitió desarrollar mi investigación en la Universidad de Granada, aprender de investigadores con experiencia y ampliar mi perspectiva sobre cómo generar conocimiento científico.

También representó una responsabilidad: aprovechar esa oportunidad para que lo aprendido beneficie también a mis estudiantes e institución. Como docente e investigador, considero que el conocimiento adquirido cobra mayor valor cuando se comparte y permite trabajar con otros docentes e investigadores en nuevos proyectos.

¿Qué importancia tiene tu tesis doctoral con vistas al futuro y qué impacto social positivo puede tener?

La importancia de la tesis está en contribuir a resolver una dificultad técnica de la electrocardiografía fetal no invasiva: obtener información del corazón del feto de manera automática y fiable a partir de señales registradas en el abdomen materno. La propuesta fue evaluada con bases de datos públicas de referencia y permite avanzar hacia procedimientos menos dependientes de la intervención manual.

A futuro, este trabajo puede servir como base para desarrollar sistemas portátiles de monitorización fetal y explorar su uso en seguimiento remoto. Su posible impacto social sería facilitar el acceso a información que ayude al personal médico a valorar el bienestar fetal, especialmente en lugares donde el acceso a servicios especializados es limitado.

Ese potencial exige continuar investigando. Antes de utilizar esta metodología en la práctica médica, es necesario comprobar su funcionamiento en dispositivos de monitorización y realizar una validación clínica rigurosa. Mi tesis aporta una parte de ese camino hacia tecnologías de salud más accesibles.

¿Qué cosas sabes ahora que te hubiese gustado saber antes de empezar tu tesis doctoral?

Me habría gustado comprender desde el principio que una tesis no consiste únicamente en desarrollar un algoritmo que funcione. También exige formular una contribución clara, diseñar experimentos rigurosos y reconocer con precisión qué permiten afirmar los resultados y qué permanece sin resolver.

Ahora doy mucha más importancia a documentar las decisiones desde el primer día, organizar los datos y el código, y escribir durante todo el proceso. Estas tareas forman parte de la investigación y permiten que sus resultados puedan revisarse, reproducirse y comunicarse.

En lo personal, también he aprendido que investigar implica convivir con la incertidumbre. Hay pruebas que fallan y decisiones que deben replantearse. Me habría gustado saber antes que esos momentos también forman parte del avance, y que la perseverancia debe acompañarse de la capacidad de pedir orientación, ajustar el rumbo y cuidar el equilibrio entre la investigación y la familia.

Selva Margarita Olmedo Barchello

“Tejido empresarial y comportamiento innovador en Paraguay: un análisis estructural del Sistema Nacional de Innovación”

¿Sobre qué trata la tesis doctoral que has realizado y por qué elegiste ese tema?

Mi tesis estudia cómo las condiciones estructurales de la economía paraguaya y la configuración de su Sistema Nacional de Innovación (SNI) condicionan el comportamiento innovador y la productividad de las empresas. El punto de partida fue entender por qué las empresas paraguayas innovan tan poco, a pesar de que el país creció en promedio un 4,5% al año durante los últimos quince años. Esa aparente contradicción entre un crecimiento sostenido, con una estructura productiva de baja complejidad tecnológica, y una inversión en investigación y desarrollo de apenas el 0,14% del PIB plantea el análisis. Para entenderla, combiné dos miradas: una cuantitativa, con un modelo econométrico aplicado a la Encuesta de Innovación Empresarial, y otra cualitativa, con un estudio de caso de empresas seleccionadas de sectores económicos representativos.

Los resultados muestran que el tamaño de la empresa y el acceso a tecnologías de la información son los que más explican si una firma innova o no; y que, una vez que decide hacerlo, el financiamiento público y la información de mercado son los que explican cuánto invierte. La innovación sí mejora la productividad, pero de forma muy desigual: 42% en empresas de sectores intensivos en conocimiento frente a 17% en los de producción y consumo, es decir, de menor intensidad tecnológica. El estudio de caso identificó cuatro restricciones que se refuerzan entre sí: la dependencia de tecnología externa, la trampa financiera de las pymes, la débil articulación con el sistema científico-tecnológico y la falta de incentivos institucionales.

La elección del tema partió de una experiencia profesional. Mi colaboración con distintos actores del sistema de innovación paraguayo me llevó a preguntarme por qué las empresas del país innovan tan poco, y esa pregunta me llevó a reconocer la necesidad de políticas públicas que fomenten el esfuerzo de innovación empresarial.

¿Qué significó la obtención de la beca de Fundación Carolina para tu doctorado?

Como docente universitaria, obtener la beca de la Fundación fue una oportunidad importante para continuar con mis estudios doctorales. Gracias al convenio de cooperación entre la Fundación y la Universidad Nacional de Asunción, donde presto servicios, pude regresar al país y reincorporarme al plantel de mi facultad; crecí en mi carrera como investigadora.

Este tipo de cooperación es particularmente valiosa en un país como Paraguay, donde la oferta de programas de doctorado sigue siendo limitada: permite formar capital humano avanzado sin obligar a elegir entre estudiar en el extranjero y desarrollar una carrera profesional en el país.

¿Qué importancia tiene tu tesis doctoral con vistas al futuro y qué impacto social positivo puede tener?

Mi tesis muestra que el problema no es la falta de instrumentos de apoyo a la innovación en Paraguay, sino que esos instrumentos no están llegando a las empresas que más los necesitan. El financiamiento público, por ejemplo, es la herramienta con mayor capacidad comprobada para impulsar el esfuerzo innovador de las firmas, pero según la Encuesta de Innovación Empresarial 2021, apenas el 3,3% de las empresas accedió a él. Mi estudio de caso explica por qué: la mayoría de las empresas entrevistadas no conocía los programas del CONACYT o, conociéndolos, no se postuló, o se postuló sin lograr acceder al financiamiento.

Algo similar ocurre con la vinculación entre empresas y universidades, que sigue siendo muy baja en Paraguay. Esto no significa que las empresas vean esa falta de vinculación como un obstáculo, precisamente porque su forma de aprender e innovar nunca dependió de ella. Por eso, uno de los aportes centrales de mi tesis es mostrar que no alcanza con crear incentivos para acercar a las empresas al sistema científico si antes no existe de su parte una demanda de conocimiento articulada.

De cara al futuro, creo que esta evidencia puede servir de base para rediseñar la política de innovación en Paraguay: mejorar el acceso y la difusión del financiamiento existente, y diferenciar los instrumentos según las capacidades reales de cada sector, en lugar de aplicar recetas genéricas pensadas para sistemas de innovación ya consolidados. Es un aporte que, además, puede resultar relevante para otros países de la región que atraviesan procesos similares en la construcción de sus sistemas de innovación.

¿Qué cosas sabes ahora que te hubiese gustado saber antes de empezar tu tesis doctoral?

Si hay algo que hoy sé que me hubiera gustado comprender antes de comenzar mi tesis doctoral, es que este proceso de aprendizaje trasciende el ámbito académico y también supone importantes desafíos personales y profesionales.

En lo personal, comprendí que las exigencias de la vida cotidiana no se detienen durante la elaboración de una tesis doctoral. Conciliar las responsabilidades personales y laborales con las exigencias de la investigación requiere perseverancia, organización y, sobre todo, reconocer la importancia del apoyo de la familia, de los amigos y de los propios colegas y compañeros de trabajo para sostener este proceso.

En el ámbito académico, me hubiese gustado saber que construir y defender un argumento científico propio implica mucho más que profundizar en un tema de investigación. Supone explorar nuevos marcos teóricos y metodológicos, incorporar herramientas, estrategias y técnicas, pero también aprender a cuestionar los propios planteamientos y reconocer que las respuestas no siempre coinciden con nuestras expectativas iniciales.

En lo profesional, comprendí que construir una carrera en la academia implica aprender a compatibilizar las responsabilidades de docencia, investigación, formación continua y comunicación científica. Pero, sobre todo, implica desarrollar capacidades para generar conocimientos, aplicarlos y transmitirlos, un aprendizaje que se construye progresivamente a través de la propia experiencia investigadora.

También me hubiese gustado saber desde el principio que una tesis doctoral no es un proceso lineal, que aprender a investigar también implica desaprender, reformular planteamientos y aceptar que no todas las preguntas tendrán las respuestas que inicialmente esperábamos.

En definitiva, comencé el doctorado buscando respuestas sobre el Sistema Nacional de Innovación de Paraguay y lo concluí habiendo aprendido, sobre todo, a formular mejores preguntas, a cuestionar mis propios supuestos y a reconocer los límites de lo que podemos afirmar científicamente.

Valeria Muriel Salinas Maceda

“Three Essays in Applied Econometrics: From Culture to Power in Urban Indigenous Bolivia”

¿Sobre qué trata la tesis doctoral que has realizado? ¿Por qué elegiste ese tema? 

Mi tesis titula Three Essays in Applied Econometrics: From Culture to Power in Urban Indigenous Bolivia. La investigación analiza cómo el capital cultural étnico puede convertirse en un recurso para la movilidad social, el liderazgo y el reconocimiento simbólico de las poblaciones indígenas urbanas. A partir del estudio del cholaje paceño boliviano y de la emergencia de la denominada burguesía chola en Bolivia, la investigación examina cómo las tradiciones, las redes sociales y las prácticas culturales de origen indígena pueden contribuir a generar prestigio, influencia y poder económico. Mediante el análisis cuantitativo de datos originales obtenidos a través de encuestas, la tesis demuestra que estos recursos culturales desempeñan un papel relevante en la movilidad social ascendente, la formación de liderazgos y la construcción de identidades aspiracionales a través del consumo de bienes culturales. Los resultados contribuyen a comprender cómo grupos históricamente marginados transforman su patrimonio cultural en un activo productivo y generan nuevas formas de reconocimiento y jerarquía social.

Escogí este tema de tesis porque me declaro fan número uno de las fiestas patronales de mi país, espacio cultural donde se generan todo tipo de dinámicas sociales, económicas e incluso políticas. Desde pequeña asistí y participé de estos eventos contemplándolos con fascinación por las danzas tradicionales, la música, los atuendos, todos los elementos culturales. Como economista, mi visión cambió, detrás de este espectáculo había mucho más por estudiar y descubrir. Haciendo una fusión entre teoría económica, econometría y sociología se fue gestando en mi cabeza un tema de investigación que me necesitaba desarrollar. En mi ciudad ocurría algo muy peculiar detrás de todo ese entramado social: una población históricamente marginada estaba construyendo espacios de prestigio, influencia y poder económico a partir de su propia identidad cultural. Me intrigaba entender cómo sucedía esto y qué había detrás de ese fenómeno. Así nació una investigación que, en cierto modo, me permitió mirar con otros ojos algo que me había cautivado desde niña.

¿Qué significó la obtención de la beca de Fundación Carolina para tu doctorado?

Obtener la beca doctoral fue un gran regalo de cumpleaños: el comunicado llegó justamente ese día. Sabía que era un paso muy importante en mi formación académica, pero el impacto que tendría en mi carrera profesional superó todo lo que había imaginado. A lo largo de este camino he visitado diferentes países para presentar mi investigación, participado en conferencias, podcasts y medios de comunicación y colaborado en espacios académicos como experta en el fenómeno económico-cultural que estudio. Pero, más allá de todo eso, siento que este proceso me ha permitido empezar a construir una voz propia en el ámbito académico y abrir espacios para un tema de investigación que me apasiona. La Fundación Carolina me ha permitido potenciar mi carrera profesional, no solo con el doctorado, también he cursado mis estudios de máster gracias a una de sus becas. Me llevo un enorme cariño por esta experiencia y por todas las vivencias, anécdotas y aprendizajes que he acumulado a lo largo del camino, tanto en el ámbito académico como en el personal.

¿Qué importancia tiene tu tesis doctoral con vistas al futuro? ¿Qué impacto social positivo puede tener? 

Mi tesis doctoral ha tenido una gran acogida tanto en Bolivia como en otros países donde he presentado los artículos que la conforman. Además, la investigación ha abierto nuevas líneas de trabajo que han ido más allá de mi tema inicial. Hace un tiempo fui seleccionada como una de las diez investigadoras jóvenes que participaron en un evento internacional para proponer nuevas perspectivas para el desarrollo de la región. Allí presenté uno de los artículos de mi tesis y despertó el interés de representantes de un organismo multilateral, con quienes actualmente trabajo en un proyecto que surgió de esa investigación.

También me han invitado a participar en la elaboración de un texto con propuestas de políticas públicas para el desarrollo económico de mi país. En ambos espacios busco destacar el potencial del capital cultural étnico de las poblaciones indígenas urbanas de mi ciudad para generar desarrollo social y económico.

Creo que, desde la diversidad de las identidades culturales, se construyen distintas formas de entender y organizar la economía. Visibilizar estas experiencias, comprenderlas y respetarlas puede ayudarnos a diseñar políticas públicas más inclusivas, que contribuyan al bienestar, la cohesión social y la preservación de los usos y costumbres de estas poblaciones.

¿Qué cosas sabes ahora que te hubiese gustado saber antes de empezar tu tesis doctoral? 

Me hubiera gustado saber que el doctorado es un proceso no solo académico, sino también emocional. Por lo general, pensamos que hacer un doctorado consiste en adquirir nuevos conocimientos, realizar análisis cuantitativos, leer un sinfín de artículos y dedicar muchas horas a la investigación. Después de terminar mi tesis, creo que todo eso es solo una parte del camino.

Hacer un doctorado también es un proceso de autoconocimiento: aprender a gestionar los logros y los fracasos, cuestionarte constantemente, rescatar lo positivo de las experiencias complejas, levantarte después de los imprevistos y descubrir que tienes más tenacidad de la que imaginabas (algo que, además, tu tutor te repite constantemente para que no lo olvides). En el camino también aprendes a construir a partir de las críticas, a gestionar los rechazos (¡porque qué difícil es lidiar con la pena de que no acepten un artículo para su publicación!) y a sobreponerte a los días difíciles. Cuanto tienes en frente al tribunal de tu tesis, todo esto pasa por tu mente en cuestión de segundos. Te das cuenta de que ha valido la pena y lo celebras porque, después de todo lo vivido, te has demostrado a ti misma que pudiste lograrlo.

Política de cookies - resumen
Fundación Carolina, logo conmemorativo de su vigésimo aniversario. Ir a la página de inicio

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Puedes encontrar más información en nuestra política de cookies

Cookies estrictamente necesarias

Las cookies estrictamente necesarias te permiten la navegación a través de nuestra web y la utilización de las diferentes opciones o servicios que en ella existan como, por ejemplo, controlar el tráfico y la comunicación de datos, identificar la sesión, utilizar elementos de seguridad durante la navegación, almacenar contenidos para la difusión de videos o sonido o compartir contenidos a través de redes sociales.  Tienen que activarse para que podamos guardar tus preferencias de ajustes de cookies.

Cookies de personalización

Son aquellas que nos permiten mostrarte la web de Fundación Carolina personalizada para el idioma configurado en tu equipo, el tipo de navegador a través del cual accedes al servicio, tu configuración regional...

 

Cookies de análisis

Son aquéllas que permiten el seguimiento y análisis del comportamiento de los usuarios de la web. La información recogida mediante este tipo de cookies se utiliza en la medición de la actividad de los sitios web y para la elaboración de perfiles de navegación de los usuarios de dichos sitios, aplicaciones y plataformas, con el fin de introducir mejoras en función del análisis de los datos de uso que hacen los usuarios del servicio.

Esta web utiliza Google Analytics para recopilar información anónima tal como el número de visitantes del sitio, o las páginas más populares. Dejar esta cookie activa nos permite mejorar nuestra web.