“Debemos trabajar conjuntamente para dar respuesta a los nuevos retos”

HABLAMOS CON I LAURA ELENA CARRILLO

Directora ejecutiva de la Agencia mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID). Cuenta con las licenciaturas en Comunicación y en Educación, maestrías en Historia y en Desarrollo Sostenible, además del Doctorado en Desarrollo Regional. En el año 2010 se integró al servicio público en el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia de la Ciudad de México, para coordinar el Programa Niñas y Niños Talento. También participó en el Fideicomiso Educación Garantizada como directora del Programa de Estímulos para el Bachillerato Universal Prepa Sí. Fue Directora de de Evaluación del Consejo de Evaluación del Desarrollo Social de la Ciudad de México. Investigadora y docente en los niveles básico, medio y superior, ha participado como ponente y moderadora en conferencias y congresos en México y en el extranjero. Es autora de varias publicaciones en materia de desarrollo, cooperación, educación y políticas públicas.

 

Cómo directora de la cooperación mexicana, ¿cuáles son los principales desafíos de las políticas de cooperación al desarrollo en Iberoamérica y en México, en el marco de la Agenda 2030?

El principal, es empezar a ver no tanto como países, sino como regiones porque algo que nos afectó, de alguna forma, es que tenemos un producto interno bruto elevado y da la impresión de que somos una economía muy grande, entonces, nuestra situación social, se vería reflejada también como mejor calidad de vida, y no es así. Acá tenemos una especie de disparidad, porque tenemos, efectivamente una economía grande, pero también tenemos mucha inequidad y mucha desigualdad y esa desigualdad, si se hace un análisis regional, es aún mayor. Tenemos regiones del país como la del Norte que está mucho más avanzada en muchos aspectos pero, por ejemplo, la región Sureste de México se parece mucho más a la situación social y económica del norte de Centroamérica que al propio México. Este es un gran desafío porque no se puede ver a México como un solo país, en realidad, somos cinco o siete distintos; además, tenemos que vernos no como un país aislado que se encuentra entre América del Norte, Estados Unidos y Canadá y Latinoamérica, sino que nos tenemos que ver como parte de la región latinoamericana, y más aún, como parte de la región Iberoamericana.

En la medida en que nosotros podamos entender que no estamos aislados, que no somos una sola región, que somos varias, creo que vamos a poder empezar, ahora sí, a planear con una visión mucho más comprensiva… al final, sea desarrollo, sea crecimiento económico, lo que queremos hacer y lo que quiere hacer el presidente López Obrador, es eliminar la pobreza y ese es el mismo objetivo de la Agenda 2030.

Desde esa perspectiva integradora, ¿qué papel puede jugar el Plan de Desarrollo para Centroamérica?

Es precisamente la prioridad en este momento. Se nos ha encargado a la Agencia de Cooperación, también de manera muy particular, dar a conocer este plan, dar a conocer las bondades de este plan y buscar adeptos y compañeros, no sólo dentro del país, sino también y de manera muy importante con nuestros socios en cooperación internacional, de manera que ellos puedan ver que estamos haciendo algo muy concreto, muy específico, para tener resultados a corto y a largo plazo. Hay situaciones de real emergencia en las que, si pudiéramos contar con el apoyo de la cooperación internacional, seguramente podríamos apoyar a toda la gente que ahorita se encuentra en una situación muy difícil.

Vamos a trabajar en una gran campaña en torno a la cooperación internacional, a las Agencias, para de alguna manera, buscar la financiación e implementar el Plan. Esa es la prioridad que me han encargado como directora ejecutiva de la cooperación internacional en México.

Desde la perspectiva mexicana, ¿cómo veis la situación en América Latina?

México estuvo mirando mucho hacia el norte en años pasados y el presidente Andrés Manuel López Obrador, tiene la visión de mirar hacia la región a la que realmente nosotros pertenecemos. Tenemos mucho que aprender de unas regiones y otras. La región iberoamericana, por ejemplo, tiene mucho en común en términos culturales y en términos de idioma. En México, creemos y, no quiero ser petulante, que tenemos un liderazgo natural que debemos retomar y que queremos aprovechar para que se traduzca, insisto mucho en esto, en una mejor calidad de vida, no solo para los mexicanos sino también para todos los latinoamericanos y de manera muy especial para nuestros hermanos centroamericanos. Como les digo, compartimos una región que se ha quedado rezagada, como también El Caribe, que cada año se ve azotada por el cambio climático y eso no es responsabilidad de una sola región, sino de todo el planeta. Todos deben hacerse responsables también de sus consecuencias.

¿Qué papel crees que puede desempeñar el sector privado en estos Planes de cooperación al desarrollo o en la propia implementación de la Agenda 2030?

Debe ser un papel cada vez más protagónico, porque, así como estoy hablando de las regiones que deben tener planes de desarrollo integrales, pues también deben tenerlos todos los sectores. A la iniciativa privada le interesa que los nuevos jóvenes vengan preparados para ayudarles y buena parte de la preparación de la juventud, de la niñez, se da en los sistemas gubernamentales o en los sistemas nacionales de educación y en ese sentido debe haber una comunicación continua. El desarrollo económico y la posibilidad de generar mejores oportunidades de empleo, se van a dar en buena medida, en la iniciativa privada, de modo que esta relación, que siempre ha sido natural, hay que reforzarla.

¿Eso está presente en el Programa de gobierno de Andrés Manuel López Obrador?

No hay duda con respecto de las políticas públicas del presidente Andrés Manuel López Obrador. Lo van a ir viendo con el paso de estos meses. La duda va a quedar esclarecida automáticamente porque la inclusión de la iniciativa privada está presente. Fue además muy importante en las pasadas elecciones la participación de empresarios porque lo que ellos quieren y lo que les conviene, es que a México le vaya bien y si la calidad de vida aumenta, entonces también aumentan las posibilidades de que la iniciativa privada haga una aportación más importante a México.

Hablas de la vuelta de México a América Latina y al Caribe, ¿qué papel le atribuyes a España en todos esos posibles planes de desarrollo tanto al interior de México como de la región centroamericana?

España siempre ha sido nuestro aliado, siempre hemos sido hermanos. La cooperación más importante que tenemos es con España y la cooperación que tiene España con América Latina es mucho más fuerte que la que se da en otras regiones del mundo. Eso es natural, porque nosotros, como digo, compartimos tanto y compartimos tanta hermandad cultural que me parece que es natural que tengamos este acercamiento. Pero, además México tiene la tradición también de apoyar a los españoles. Estamos cumpliendo 80 años del apoyo que dio el presidente Cárdenas a los exiliados españoles, y yo creo que cuando hablamos de esa época, en mi experiencia, a los mexicanos se nos pone la piel muy sensible y también a nuestros hermanos españoles, porque es un reflejo precisamente de esa unión que tenemos y que debemos reforzar, y que ahora, me parece más importante que nunca para fortalecer esta región.

Quiero aprovechar para decir que es momento de superar las rencillas que pudiera haber entre hermanos y que la mejor manera de hacerlo es dialogándolo, platicándolo como cualquier familia. Tenemos que hacer un frente común, porque el mundo nos presenta estos nuevos retos. Ayer lo mencionábamos también, con el equipo del Seminario, y es que estamos quedándonos muy atrás en temas de innovación, en temas de tecnología, de ciencia y deberíamos crecer en ciencia y unidos, podemos hacerlo. Si enfocamos nuestros recursos para unirnos como región, para unirnos también España y México y dar frente a, como digo, al resto del mundo, seguramente podemos lograr resultados en poco tiempo.

Efectivamente, en los tiempos que corren, con ese extraño multilateralismo que es distinto, debemos trabajar conjuntamente para dar respuesta a los nuevos retos, a esas trampas del desarrollo y que como no seamos capaces de enfrentarlas a corto plazo, va a ser un problema grande para todos nosotros.