Hablamos con

Entrevista a Merlyn Johanna Hurtado Moncada

Entrevista a Merlyn Johanna Hurtado Moncada

HABLAMOS CON

Merlyn Hurtado
El problema de las múltiples desigualdades históricas de discriminación hacia las mujeres indígenas requiere soluciones centradas a resolver los problemas estructurales que causan estas desigualdades.

Entrevistamos a Merlyn Johanna Hurtado Moncada, autora premiada por su Trabajo Final de Máster de la II edición de los Premios Universidad, Conocimiento y Agenda 2030: “Acceso a las tecnologías digitales para mujeres indígenas rurales. Barreras, catalizadores y sueños”, de Merlyn Johanna Hurtado, defendido en la Politécnica de Madrid / Universidad Complutense.

El pasado 6 de abril se resolvió la II edición de los Premios “Universidad, Conocimiento y Agenda 2030” al mejor Trabajo de Fin de Grado (TFG) y de Fin de Máster (TFM) del curso académico 2019-2020, convocada por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), Crue Universidades Españolas y la Fundación Carolina.

Entrevistamos a Merlyn Johanna Hurtado Moncada, premio al mejor Trabajo Final de Máster con «Acceso a las tecnologías digitales para mujeres indígenas rurales. Barreras, catalizadores y sueños», defendido en la Universidad Politécnica de Madrid y la Universidad Complutense de Madrid (programa interuniversitario)

¡Enhorabuena, Merlyn! ¿Qué sentiste al enterarte de que tu trabajo había sido elegido como uno de los ganadores de la segunda edición de los premios Universidad, Conocimiento y Agenda 2030? ¿Qué te motivó a presentar tu proyecto?

Al enterarme del resultado sentí una alegría enorme y agradecimiento a las diferentes personas y organizaciones que participaron en el proceso. Por lo cual después de enterarme, agradecí a la Fundación Carolina por otorgar la beca, a las mujeres indígenas con las cuales se co-creo la idea y se desarrolló el trabajo, a los movimientos de mujeres indígenas en terreno, a la Dra Susana Muñoz por la tutoría de la Tesis, a la oficina de cooperación de la universidad UPM por la ayuda de viaje para realizar el trabajo de campo en dos países, a SIC4Change, una empresa social española que fue fundamental para el trabajo en terreno en Guatemala y a Corpoecos, una ONG local que apoyó el trabajo de campo en Colombia.

La motivación para presentar el TFM a los premios Universidad, Conocimiento y Agenda 2030 se debe a que el trabajo de investigación aporta a los estudios de género y tecnología en el ámbito de la cooperación internacional, elementos esenciales para lograr avances en la Agenda 2030. Además, en el TFM se plantean acciones concretas en el desarrollo de proyectos y programas de transformación digital desde el empoderamiento de las mujeres y análisis de los indicadores de empoderamiento de las mujeres. 

El máster que realizaste de Estrategias y Tecnologías para el Desarrollo Humano lo estudiaste con una beca de Fundación Carolina. ¿Qué impacto ha tenido esta oportunidad en el desarrollo de tu carrera y en tu línea de investigación?

Antes de realizar el Máster había trabajado en proyectos de cooperación con comunidades campesinas e indígenas en Colombia. Sin embargo, los diseños y la implementación tradicional de los proyectos de cooperación, carecen en algunas ocasiones de flexibilidad durante la implementación en zonas con contextos complejos, como por ejemplo, las zonas de conflicto armado y territorial.

Uno de los objetivos para realizar el Máster en Estrategias y Tecnologías para el Desarrollo (Máster ETD-ItdUPM) era adquirir la capacidad de diseñar propuestas de cooperación innovadoras y desde una perspectiva Iberoamericana. Al ser parte del Máster, no solo he adquirido conocimientos, sino que ha sido un proceso de construcción de un nuevo perfil profesional en el ámbito de la cooperación, donde he desarrollado la cualidad de la interdisciplinariedad, que me ha permitido trabajar en diferentes niveles y también en equipos interdisciplinarios, y la capacidad de co-crear soluciones innovadoras a los retos complejos que enfrentamos.

La Fundación Carolina ha sido fundamental para mantener mi vocación de trabajo en el ámbito del desarrollo desde la innovación porque pude acceder a un Máster con un modelo único que no existe en mi país de origen. El máster integra las ciencias sociales, liderado por el personal docente de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), y los conocimientos técnicos de las ingenierías encabezado por el profesorado de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM).

La línea de investigación que desarrollo está enfocada en soluciones innovadoras, con el uso de tecnologías emergentes para transformar las realidades de las comunidades y las relaciones de poder, Actualmente, estoy realizando una investigación sobre las soluciones tecnológicas que logran la transformación de los sistemas alimentarios a más sostenibles, resilientes y justos.

Tu trabajo final de máster estudia cómo garantizar la inclusión de las mujeres indígenas en la transformación digital. ¿Cómo puede la tecnología mejorar las desigualdades étnicas y de género en las que se ven envueltas estas mujeres?

El problema de las múltiples desigualdades históricas de discriminación hacia las mujeres indígenas requiere soluciones centradas a resolver los problemas estructurales que causan estas desigualdades, que puede incluir una o varias tecnologías en el diseño.

Uno de los indicadores del SDG 5 de equidad de género es el número de mujeres con propiedad de un teléfono móvil. Sin embargo, en el trabajo final de Máster se demostró que el solo hecho de tener un teléfono móvil no empodera a las mujeres. En las condiciones socio-económicas y de nivel educativo de las jóvenes y mujeres indígenas en Latinoamérica, el tener un teléfono móvil en algunos casos es causa de violencias de género. Además, las violencias de género en el espacio físico (cuerpo y territorio) trascienden a los espacios digitales y por la dependencia económica, los roles de género y estereotipos, las mujeres no logran el empoderamiento a través de las tecnologías.

Para lograr que una solución digital mejore las condiciones de las mujeres indígenas en Latinoamérica no solo debe verse desde lo técnico, sino que requiere un análisis de la intersección de las desigualdades existentes para evitar que el uso de una tecnología las profundice. Es necesario evitar creer que el uso de una tecnología específica o una App universal logrará la eliminación de las desigualdades étnicas y de género existentes en diferentes contextos.

El diseño de los algoritmos, del modelo de negocio de la solución y de las actividades presenciales que están relacionadas con el diseño y la implementación de la solución tecnológica deben realizarse con perspectiva de género, por lo cual es fundamental la participación activa de las mujeres y lideresas en todo el proceso, y las capacidades del personal técnico para identificar las desigualdades enfrentadas por las niñas y mujeres.

Otro punto, es las relaciones de poder en los espacios digitales, entre quien produce los datos, y quien tiene la propiedad de la información. Por lo cual es necesario incluir estrategias de sensibilización sobre los riesgos en el uso de tecnologías y la gobernanza justa de los datos, para no aumentar las brechas digitales.

¿Qué papel crees que pueden tener los pueblos indígenas en la implementación de la Agenda 2030?  ¿Cómo puede el concepto del “Buen Vivir” de los pueblos indígenas potenciar las acciones asociadas a los ODS?

Según el Banco Mundial la población indígena es el 5% de la población mundial. A pesar de ser una minoría, los pueblos indígenas son de importancia relevante para el mundo y la Agenda 2030 por su cosmovisión de territorio, el conocimiento ancestral relacionado con la sostenibilidad de los servicios ecosistémicos en sus territorios, la preservación de la diversidad genética, y la riqueza cultural y saberes tradicionales. Adicionalmente, las mujeres indígenas tienen un rol importante en las diferentes metas de los ODS, especialmente en la erradicación del hambre y desnutrición, pero la marginación que han vivido requiere que se avance en su empoderamiento social y económico con el fin de lograr las metas propuestas en la Agenda 2030.

Para visibilizar el rol de los pueblos indígenas en la Agenda 2030, se debe de aumentar los indicadores con datos desagregados por pueblo étnico, y  reconocer los derechos colectivos de los pueblos indígenas sobre las tierras, territorios y recursos naturales como estrategia para  alcanzar los objetivos en la erradicación de la pobreza, el hambre, mejora de los medios de vida, y los aportes a la conservación de los saberes ancestrales, la resiliencia ante el cambio climático y la sostenibilidad ambiental.

Por lo cual, los países requieren acelerar las acciones de los ODS que respondan a los planes de vida y a apuestas de desarrollo de los pueblos indígenas, enmarcados en un proceso de diálogo intercultural y con acciones vinculantes entre los conceptos de desarrollo sostenible y el concepto de “Buen Vivir” de los pueblos para definir las metas dentro de sus territorios.

“Buen Vivir, es un proyecto político de vida; es el proceso de satisfacción y bienestar colectivo para potenciar la vida en equilibrio de la madre naturaleza y el cosmos para lograr la armonía». Con estas palabras se concibe el Buen Vivir en el texto elaborado colectivamente por la Confluencia Nuevo B’aqtun en Guatemala.

Los beneficios del Buen Vivir para alcanzar los ODS se debe a que en el Buen vivir garantiza la preservación de la biodiversidad de animales y plantas, la variabilidad genética de las semillas, el resguardo de zonas que secuestran carbono (los bosques y suelo), la conservación de saberes y sabores propios y la garantía de la existencia de las casi 826 culturas de pueblos indígenas existentes en América Latina.

A raíz de tu investigación, ¿qué acciones concretas habría que implementar para incluir a las mujeres indígenas en los procesos de transformación digital?

El trabajo final de Máster demuestra que el acceso a las tecnologías digitales que utilizan las mujeres indígenas es precario, inseguro y no las empodera. Al contrario, las condiciones actuales de acceso a las tecnologías digitales perpetúa y profundiza las desigualdades de género y étnicas que ya enfrentan, incluso cuando cuentan con infraestructura y equipos.  Esta situación es invisible para las usuarias, e incluso para algunas organizaciones y gobiernos que diseñan las soluciones y las políticas de transformación digital.

Para lograr soluciones a los problemas complejos enfrentados por las mujeres indígenas en la ruralidad es necesario que las agendas de transformación digital de los gobiernos locales y las intervenciones de cooperación regional e internacional se articulen con las agendas de las organizaciones y movimientos de mujeres para que se diseñen soluciones que permitan eliminar las violencias contra las niñas y las mujeres de los territorios indígenas y a la vez se utilicen las tecnologías digitales para empoderar a las mujeres

En el trabajo final de Máster se diseñó con las mujeres indígenas los elementos a considerar en los procesos de transformación digital. se plantean en 3 niveles:

  1. Soluciones empoderadoras. Los sueños de las mujeres en el uso de las tecnologías digitales son tecnologías para fortalecer el sentir, vivir y pensar como pueblos originarios, coherentes a su cosmovisión, que generen transformaciones de las normas sociales y empoderen a las mujeres en sus territorios. Se debe co-crear las soluciones y políticas de transformación digital con la participación de las mujeres, incluyendo procesos de mejoramiento de capacidades, con un diseño que se adapte para disminuir la barrera del lenguaje. y un contenido coherente con los símbolos, colores y contextos locales, y que introduzca a las mujeres en áreas tradicionalmente ocupadas por hombres.
  1. Proceso inclusivo. La escucha es importante durante el proceso, y en comunidades indígenas es inevitable, porque la palabra hace parte de su cultura y tradiciones. Por lo cual si se reconoce y valora el conocimiento ancestral y las voces de las mujeres en todo el proceso de co-creación garantiza la inclusión real de las mujeres. Es estratégico que las lideresas participan en las diferentes etapas de la co-creación de soluciones que implementan las tecnologías digitales como herramientas o el diseño y apropiación de una tecnología. Integrar acciones hacia el empoderamiento de las mujeres durante el proceso
  1. Componentes. Incluir mecanismos financieros con acompañamiento puede garantizar que las mujeres que han estado más alejadas de la tecnología se incluyan en el proceso de desarrollo. Seguridad y protección offline y online, evitar el uso compartido de equipos, los desplazamientos y proponer entrenamiento en seguridad online y violencias digitales. Incluir el desarrollo de habilidades digitales, esencial la alfabetización digital básica, la creación de contenidos y las nuevas generaciones de niñas y jóvenes habilidad en la transformación de la tecnología. Tener acciones de cómo se debe de aprovechar a las tecnologías, dar a conocer como funcionan los algoritmos, el nivel de influencia de los algoritmos en nuestras decisiones y así la gente pueda decidir su uso y como lograr tener más beneficios de ellas.

¿Qué le dirías a alguien que está estudiando un máster y tiene dudas en torno a qué tema escoger para su TFM? ¿Por qué crees que es importante realizarlo bajo la temática de la Agenda 2030 y por qué crees que es fundamental vincular universidad y ODS?

Mi consejo para escoger un tema de investigación para el TFM es que les apasione el tema, que despierte interés personal y profesional, de esa manera garantizan mantener la motivación durante todo el proceso.

La agenda 2030 nos implica todos y todas, enfocar los trabajos de investigación y la producción de conocimiento a responder a los retos universales de la Agenda 2030 es una oportunidad para que la comunidad estudiantil y de investigación se sumen a ser agentes de cambio hacia el avance de uno o varios de los ODS para proteger el planeta y garantizar la paz y prosperidad de las personas.

La Agenda 2030 plantea objetivos y metas ambiciosas, muchas de ellas interconectadas y con acciones a diferentes niveles. Las universidades me han ofrecido para desarrollar conocimientos y actitudes para implementar los ODS, abordar los retos complejos existentes y responder a los desafíos en la transición socio-técnica.

Además, la universidad por medio de la oficina de cooperación me dio la oportunidad de viajar a los 2 países para realizar el trabajo de campo.

A la vez, las universidades vinculadas a los ODS se benefician porque las metas se utilizan para medir el impacto de las acciones de la universidad, se accede a otras fuentes de financiación de la investigación, y la colaboración con otros actores.

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