“En educación no hay gasto sino inversión”. Entrevista a Jesús Andreu en El Espectador, realizada por la becaria colombiana Katherin Moreno

Katherin Moreno, que actualmente se encuentra realizando el Master Oficial en Periodismo de El Correo con una beca de la Fundación Carolina, es redactora  del diario El Espectador.  Recientemente tuvo ocasión de entrevistar a Jesús Andreu durante su última visita a Colombia, entrevista que publica hoy este diario y que reproducimos en nuestra web.

TEXTO: EL ESPECTADOR. FOTO: LUIS ÁNGEL/EL ESPECTADOR

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El director de la Fundación Carolina, Jesús Andreu

‘En educación no hay gasto sino inversión’

El abogado español está a cargo de la organización que desde hace 15 años otorga becas a latinoamericanos para cursar estudios superiores en España. Piensa que la formación académica mejora la calidad de vida de un país.

¿Por qué España, a pesar de estar afrontando una crisis financiera, le sigue apostando a la educación de la población latinoamericana?

Buscamos formar capital humano, no para quedárnoslo sino para que los jóvenes vuelvan a su país y contribuyan a mejorarlo.

¿Cómo se ve representada esa premisa en Colombia?

Los becarios han ayudado a construir una Colombia más próspera y prometedora. Hay varios millares de jóvenes a quienes la beca les ha cambiado la vida. Tenemos cineastas muy premiados, cantantes, creadores artísticos, empresarios, políticos, médicos, científicos y líderes de opinión destacados. Tratamos de contar con profesionales de todas las áreas.

¿Cómo percibe el programa del presidente Santos de otorgar 10.000 becas para educación superior a los jóvenes más pilos y con menos posibilidades?

No conozco en profundidad el proyecto del presidente Santos, pero lo que sí sé es que los países tienen que hacer un gran esfuerzo en materia educativa. Se dice frecuentemente, y yo estoy de acuerdo, que lo que se gasta en educación no es un gasto sino una inversión. Las poblaciones preparadas, las que han invertido en educación, no sólo tienen una mayor competitividad y preparación sino una mayor cohesión social y un mayor nivel de desarrollo humano.

¿Cómo es la percepción de los becarios colombianos en España?

Colombia mantiene con España una relación excelente. La percepción es maravillosa. Se sabe que el nivel educativo es muy bueno; los jóvenes llegan muy preparados. Hay que decir que el 25% de los becados de la Fundación Carolina son colombianos.

¿Cómo logran integrar a estudiantes de sectores apartados del país?

No sólo queremos tener personas de Bogotá y Medellín. El trabajo de difusión es fundamental para tener personas de todos los rincones de Colombia. En cierta medida lo hemos logrado. Sin embargo, hay que decir que no favorecemos a zonas específicas. En este caso también es fundamental el papel de los exbecarios. Tratamos de convencer a los jóvenes de que nuestras becas son fantásticas, pero no hay convencimiento más eficaz que la de un estudiante que cuente su experiencia.

¿Cuáles son los criterios que se tienen en cuenta para seleccionar a un joven?

Buscamos el mejor currículum. El estudiante elige, por prioridad, una serie de programas. Esas peticiones las filtran los propios directores de los programas, personal de la fundación y expertos independientes. Después del proceso de preselección, un comité elige los mejores entre los mejores.

Además de cursar un posgrado, los becarios reciben programas complementarios… ¿En qué consiste esto?

Consentimos y mimamos a los becarios, además de exigirles muchísimo. Para ello contamos con el programa Vivir en España. En Europa, ser becario carolino es casi un estatus. Organizamos planes que dan acceso a actividades que, a veces, no tienen ni los propios españoles.

La empresa privada de Suramérica ha empezado a financiar a la Fundación Carolina. ¿Cómo ha sido este proceso?

La financiación proviene 35% del Estado y 65% de la empresa española privada con presencia en Iberoamérica. Sin embargo, hace dos años, siguiendo un mandato del rey don Juan Carlos, quisimos que se abriera la fundación a Iberoamérica en el tema de financiación. No tenemos un programa en el que participen españoles —a veces somos criticados por eso—, pero con la subida que ha tenido Iberoamérica se quiso abrir la puerta a la financiación. Se trata de ejercicios nuevos, experiencias nuevas. Tenemos ahora el caso de Ecopetrol, compañía que le ha querido apostar a la educación.

¿Cómo podrían organizaciones como la Fundación Carolina contribuir al proceso de paz que enfrenta Colombia?

Soy un gran creyente de la educación. Al igual que la cultura contribuye al diálogo, al entendimiento, a la resolución de los conflictos a través de la palabra y no de la violencia.

¿Qué decirles a los jóvenes que se han postulado y no han sido escogidos?

A los que no se han postulado los animo a que se atrevan. A los que no han sido seleccionados los animo a que perseveren. En la vida casi nada se consigue sin perseverancia. Los grandes logros generalmente nunca se obtienen a la primera.

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