Fundación Carolina estrena identidad visual. Se trata de una evolución: una forma de habitar el presente sin desprenderse de los 25 años de trayectoria.
La “C” sigue en el centro, como ancla y como símbolo. A su alrededor, todo gana en claridad: tipografías más limpias, colores más luminosos y un lenguaje afinado para entornos digitales. Esta renovación proyecta una institución que quiere estar más cerca, ser más accesible. Un puente entre personas, ideas y países que entiende que también las formas importan cuando se trata de conectar.
Abril ha sido, además, un mes especialmente activo. Desde el área de Cooperación y Liderazgo, dos iniciativas destacan por su alcance: la primera edición del programa de Periodistas Iberoamericanos, junto a la Fundación Ramón Areces, y el Programa Brasil–España de acercamiento al Sistema de Cumbres Iberoamericanas, impulsado con la Fundación Consejo España-Brasil. Dos proyectos que consolidan redes y diálogo.
Desde Estudios y Análisis, la Fundación ha presentado el libro “Interfaz ciencia y política: asesoramiento científico en Iberoamérica y oportunidades para una cooperación regional informada en evidencia”, una aportación clave para fortalecer decisiones públicas basadas en conocimiento.
En Formación, culminaron con éxito los talleres regionales sobre valores e instituciones democráticas dirigidos a líderes de América Latina, que organizamos junto a CAF- banco de desarrollo de América Latina-, reforzando capacidades en un contexto donde el liderazgo sólido resulta más necesario que nunca.
Y, como siempre, este boletín recoge también las iniciativas de las empresas de nuestro Patronato alineadas con la Agenda 2030, reflejo de un compromiso compartido con el desarrollo sostenible.
Nueva imagen, sí. Pero, sobre todo, más claridad, más conexión y la misma vocación.