Fundación Carolina pone en marcha el Área de Estudios y Análisis

La Fundación Carolina ha puesto en marcha el Área de Estudios y Análisis, cuya finalidad es trabajar en la realización de análisis e interpretaciones, la generación de conocimiento experto y la promoción del diálogo y la comprensión mutua en el ámbito iberoamericano, lo que se justifica por los cambios de gran calado que atraviesa el sistema internacional a los que América Latina, España y la UE no pueden ser ajenas.

Queremos contribuir a una mejor comprensión de esas dinámicas globales y de las realidades regionales, y promover el conocimiento necesario para sostener y legitimar una acción exterior y una política exterior y de cooperación al desarrollo basada en la ética y el discurso universalista de progreso que supone la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible.

Para alcanzar estos objetivos trabajamos en la organización de debates, como los denominados “Diálogos con América Latina”; de seminarios, como el titulado “La Agenda 2030 y el desarrollo en Iberoamérica: Retos para las políticas de cooperación internacional” que tendrá lugar en junio; o en la elaboración de informes de coyuntura y, de forma especial, en la edición electrónica de textos que toman distintos nombres en función de su extensión y profundidad: Análisis Carolina (informes analíticos con conclusiones propositivas, de unas 3.000 palabras), Documentos de Trabajo (artículos académicos, de 10.000 a 15.000 palabras) y Puntos de Vista (textos breve escritos por distintas personalidades de la política, la vida social y económica, la cultura y las artes, y la academia iberoamericana).

Hasta el momento han aparecido tres Documentos de Trabajo, tres Análisis Carolina y cuatro Puntos de Vista, a los que se puede acceder en este mismo Boletín.

Con todo ello, la Fundación Carolina pretende recuperar el papel de centro de pensamiento para el conjunto del sistema de cooperación y de acción exterior de España hacia América Latina y el Caribe, aprovechando así las ventajas comparativas que le brinda su naturaleza institucional, más ágil y flexible; su carácter de entidad público-privada y de “nodo” de una amplia red de universidades y centros de investigación y educación superior en el ámbito iberoamericano; y su mandato estatutario, en cuanto a la generación de conocimiento experto, que la singulariza respecto a otros componentes de dicho sistema.