Fundación Carolina organiza un webinar sobre el papel de la educación superior y la ciencia y la tecnología ante la crisis de la COVID-19

El miércoles 29 de abril la Fundación Carolina organizó un nuevo webinar dedicado al “Papel de la educación superior, la ciencia y la tecnología ante la crisis de la COVID-19”. En él participaron Isabel Álvarez, directora del Instituto Complutense de Estudios Internacionales (ICEI); Francesc Pedró, director del Instituto Internacional para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (IESLAC) de la Unesco; Josette Altmann, secretaria general de FLACSO, y Pablo Gentili, secretario de Educación del gobierno de Argentina. La sesión estuvo moderada por el director de la Fundacion Carolina, José Antonio Sanahuja.

Isabel Álvarez recordó cómo la crisis de la COVID-19 ha sobrevenido justo en un momento en el que la agenda de la innovación había comenzado a alinearse con la del desarrollo, según refleja el Objetivo del Desarrollo Sostenible (ODS) 9. En este sentido, empieza a apreciarse que la inversión en I+D no solo impacta sobre los sistemas productivos, sino que asimismo transfiere innovación al sector social, lo cual resulta de enorme valor para la gestión de un mundo que la pandemia está transformando, y que corre el riesgo de intensificar las desigualdades.

Por supuesto, tal y como apuntaron Josette Altmann y Francesc Pedró la reacción inmediata en el ámbito del conocimiento —no solo en América Latina, sino en todo el mundo— ha consistido en una digitalización abrupta, tanto en el plano de la docencia como en el de la investigación. Esto ha supuesto un enorme reto para la comunidad académica, en términos de adaptación a la nueva realidad (lo que ya se denomina “coronateaching”), y también debido a las dificultades formativas derivadas de la brecha digital en la región.

Este salto a la conectividad impulsa oportunidades —de cooperación científica e intercambio de conocimiento— que la digitalización ya ofrecía, pero que estaban por explorar. No obstante, capacitar a los agentes del sector y lograr un acceso universal a internet va a requerir tiempo. En esta línea, se hace preciso profundizar en redes de cooperación internacional que mitiguen la tentación de una vuelta hacia agendas replegadas al interior de los países. Así, según señaló Josette Altmann en el mundo post-COVID19 se deberían estrechar los lazos entre la generación del conocimiento y la toma reflexiva de decisiones políticas.

De acuerdo con Pablo Gentili, para consumar con garantías el tránsito hacia la modernización tecnológica es importante contar con los recursos orientados al cierre de la brecha. Con todo, habrá que prestar igualmente atención a que no se reproduzcan otro tipo de desigualdades que la crisis puede reactivar. Es previsible que aumenten los índices de abandono escolar y, cuando esto sucede, la población femenina es la más afectada, en tanto se hace mayoritariamente a cargo de los trabajos del cuidado.

Otro aspecto debatido en el webinar se centró en la importancia de afianzar el conocimiento abierto. Al igual que la sanidad pública se ha revelado decisiva para afrontar la crisis, la educación pública debe ser un pilar en la reconstrucción social. Cuando se supere la situación de emergencia sanitaria, van a repensarse los modelos de producción social de la ciencia y los esquemas de funcionamiento de la educación superior. En este sentido, la región deberá defender sus sistemas formativos, y su apuesta por una innovación inclusiva, frente a un “colonialismo académico” que, ya en el pasado, ha tendido a imponer indicadores de reconocimiento a menudo ajustados e intereses privados. En consecuencia, siempre deberá de prevalecer el principio de que toda producción académica financiada con recursos públicos esté disponible en acceso abierto.