La Agenda 2030 y el Green New Deal en Iberoamérica: cooperación y alianzas para la transición ecológica

Hoy, 3 de diciembre, ha tenido lugar en la Zona Verde de la COP25 el panel La Agenda 2030 y el Green New Deal en Iberoamérica: cooperación y alianzas para la transición ecológica», organizado por la Secretaría General Iberoamericana, Oxfam Intermón y la Fundación Carolina. Participaron José Antonio Sanahuja, director de la Fundación Carolina; Rebeca Grynspan, Secretaria General Iberoamericana; José María Vera, director General Interino de Oxfam Internacional y Paloma Costa, de Engajamundo, Brasil. El panel estuvo moderado por Paula Ellinger da Fonseca, responsable del Programa de Acción Climática en la Fundación Avina.

La reflexión se centró en dar respuesta a la pregunta de cómo avanzar hacia una transición ecológica justa en Iberoamérica, con el fin de llegar a economías descarbonizadas.

José María Vera de Intermón Oxfam abrió el debate con 4 mensajes fundamentales:

  1. América Latina y el Caribe es una región particularmente afectada por el cambio climático; es vulnerable a los desastres naturales y presenta condiciones graves, por ejemplo, en el llamado Corredor Seco centroamericano.
  2. Los efectos del cambio climático son muy severos en términos humanos para la región, ya de por sí vulnerable por otras razones;
  3. Hacen falta fondos para la mitigación de los efectos del cambio climático en la región, pero también para la adaptación y para la reparación cuando sea imposible remediar la situación; y
  4. Debe cuestionarse el sistema económico de ALC que, en buena medida, contribuye a la vulnerabilidad climática particular que muestra la región.

José Antonio Sanahuja de la Fundación Carolina mencionó que América Latina y el Caribe parte ya de una situación injusta, vulnerable y de gran fragilidad en términos ecológicos, a pesar de su riqueza natural y la biodiversidad que la caracterizan. Las condiciones sociales de muchos de sus habitantes son dramáticas por la sobreexplotación de los recursos naturales durante el auge de las commodities y por la desigualdad histórica. En términos de la dimensión internacional, hay que repensar y reformar la financiación para el desarrollo hacia esta región para responder a sus necesidades particulares.

Rebeca Grynspan, Secretaria General Iberoamericana, dice que no se puede hablar solo de transición ecológica, sino que hay que plantearse la transición socioecológica, porque su éxito depende de la participación de las personas en todos los ámbitos y a todos los niveles. Se trata de llevar a cabo una transición muy profunda y de desvincular por completo el crecimiento económico de la emisión de carbono. Asimismo, destacó que lo “verde” no necesariamente es justo. En ese sentido, hizo un llamado a la incorporación de las comunidades marginadas, a buscar soluciones basadas en la naturaleza y a la necesidad imperiosa de combinar agendas, para que los esfuerzos no se diluyan. En términos de gobernanza, tenemos que cambiar el sistema en todos los niveles; tenemos instituciones decimonónicas para atender los retos del siglo XXI.

Paloma Costa de Engajamundo, desde su perspectiva de joven activista y ecologista brasileña, puso énfasis en la necesidad de que los jóvenes tengan espacios de participación en los que puedan hacer oír su voz. Se refirió a la educación climática y la consideró indispensable, pero no para 2050, sino ahora. También se refirió a la explotación ilegal de bosques y selvas, que echa por tierra todos los esfuerzos de los jóvenes activistas de las poblaciones indígenas.

En el segundo turno de intervenciones, se planteó el tema de la importancia de las alianzas para llevar a cabo una transición ecológica justa.

José Antonio Sanahuja se refirió a la dificultad de establecer estas alianzas cuando en el mundo se están viendo retrocesos nacionalistas y un profundo cuestionamiento del a ciencia. Los actores sociales necesitan tener agencia y, en ese sentido, la cooperación internacional es clave. Se refirió a la importancia del Green New Deal como prueba de que sí es posible hacer el cambio, como ya se hizo con el New Deal original en tiempos de la Gran Depresión.

 

Rebeca Grynspan puso el acento en que las acciones individuales no bastarán para conseguir la transformación que se necesita. Mencionó que el sector privado es clave para cambiar el mercado, pues son las empresas las que tienen que entender que deben buscar la viabilidad, pero también ser social y ambientalmente responsables pare entrar en sintonía con las nuevas generaciones. Se refirió al caso de Costa Rica y dijo que es necesario poner precio al carbono y cambiar los incentivos. Asimismo, dijo que la cooperación internacional tiene que evolucionar y, en ese proceso, los países de renta media deben liderar. Hay que cambiar la arquitectura de financiamiento verde para que los fondos lleguen a los más vulnerables y no solo al pequeño núcleo de aquellos que han entendido cómo funciona.

Paloma Costa insistió en que se reconozca que los jóvenes son los protagonistas en el tema de la lucha contra el cambio climático. Además, se refirió a que la crisis del cambio climático no es una novedad; ya en los años setenta del siglo pasado se hablaba del tema. Las alianzas internacionales deben ser multiactor e incorporar a distintos sectores. Se refirió a los trabajos de la Youth Planet Summit celebrada en septiembre en Nueva York y, de nuevo, a la necesidad de que las políticas públicas se basen en las aportaciones de los jóvenes.

Finalmente, Enrique Maruri de Intermón Oxfam puso cierre a la conversación y señaló que es importante qué modelo de alianzas se privilegia. También dijo que la juventud es clave en el proceso de transición ecológica y que es fundamental cambiar la gobernanza del cambio climático, dado que, si bien es necesario que participen los Estados, también debe hacerlo la sociedad en su conjunto. Las personas deben estar en el centro de todas las acciones. Hizo mención a la vulnerabilidad de los defensores de la Tierra y del medio ambiente frente a la violencia de aquellos que no quieren que cambie el sistema. Finalmente, dijo, las alianzas son clave para conseguir la financiación necesaria.

La moderadora, Paula Ellinger da Fonseca, concluyó el panel con los siguientes puntos:

  1. La transición debe ser socioecológica y justa.
  2. La naturaleza misma provee soluciones para la crisis climática.
  3. Las coaliciones o alianzas deben incluir a los afectados por los efectos del cambio climático.