Punto de vista

La Presidencia española del Consejo en el relanzamiento de la asociación birregional UE-CELAC

La Presidencia española del Consejo en el relanzamiento de la asociación birregional UE-CELAC

La agresión ilegal, injusta e injustificada de Rusia a Ucrania representa el mayor cambio político vivido en Europa desde 1989. Ante una sociedad internacional en el que las interdependencias económicas se han convertido en vulnerabilidades, el bienestar de los europeos pasa hoy por una Europa estratégicamente segura y abierta a sus socios y aliados, con la fortaleza necesaria para afrontar los desafíos de nuestro siglo, tanto geopolíticos como sociales y económicos. 

América Latina y el Caribe y la Unión Europea son dos orillas unidas por la defensa de valores y principios que nos son comunes, tales como la democracia, el anhelo de paz o la defensa de un orden internacional basado en reglas. En virtud de los lazos culturales e históricos, y los vínculos sociales y económicos, somos socios naturales y profundamente compatibles. 

Gracias a sus estrechos lazos, España, como socio privilegiado, es consciente de la importancia de europeizar los contenidos de la relación birregional. No podemos contentarnos con una Presidencia española del Consejo para alcanzar algo que para nosotros tiene que ser una orientación permanente de la diplomacia europea. 

En primer lugar, porque la Unión Europea es el primer inversor extranjero, el primer donante y el tercer socio comercial en la región. En segundo lugar, porque la región es un socio fundamental para abordar los grandes retos globales -la triple transición socioeconómica, verde y digital- y contribuir, por lo tanto, a una autonomía estratégica abierta a aliados fiables. Y, en tercer lugar, porque la guerra de agresión rusa contra Ucrania, condenada por la abrumadora mayoría de nuestros socios latinoamericanos, nos ha mostrado la necesidad de converger con nuestros socios más cercanos en la defensa del multilateralismo y de un orden internacional basado en reglas, de acuerdo con unos intereses recíprocos. 

Queremos que el año 2023 sea el de América Latina en Europa. Por ello, una de las prioridades de la Presidencia Española del Consejo de la UE es relanzar la relación estratégica de la UE con América Latina y Caribe, con la que no ha habido una cumbre birregional desde 2015.  

La organización de la III Cumbre UE-CELAC, el 17 y 18 de julio en Bruselas, es un éxito por sí misma, y marcará una nueva fase en nuestras relaciones. Debemos abordar la Cumbre UE-CELAC no como un fin, sino como una plataforma para institucionalizar un diálogo político de alto nivel, con continuidad más allá de la Presidencia española. Para ello será clave asegurar la regularidad de la interacción mediante la celebración periódica de las Cumbres, alternando con reuniones ministeriales, así como un seguimiento mediante el correspondiente mecanismo permanente de coordinación.  

Asimismo, España busca consolidar una agenda positiva, dinámica y de futuro, basada en prioridades estratégicas e intereses comunes. La ratificación de los acuerdos comerciales es, en este sentido, esencial. La agenda de inversiones en el marco de la iniciativa Global Gateway es otro entregable importante de la Cumbre, al consistir en un conjunto de proyectos de inversión público-privados en la región en áreas como la economía verde, la transformación digital, la inversión social y la conectividad entre ambas regiones. España ya ha anunciado una contribución de 9.400 millones de euros y anima a otros Estados miembros a contribuir. 

La inversión europea inyectada en la región se verá reforzada por las iniciativas de cooperación española amparadas por la recientemente aprobada Ley de Cooperación para el Desarrollo Sostenible y la Solidaridad Global, que adopta un renovado enfoque hacia los países de renta media y su particular agenda de desarrollo en transición. 

Sin embargo, si queremos garantizar que nuestras sociedades se beneficien de este partenariado, debemos dedicar una atención especial a las relaciones a todos los niveles. Relaciones entre empresas, universidades, instituciones públicas y privadas, actores sociales y, especialmente, la sociedad civil, contribuyendo de esta forma a relanzar nuestra agenda común. 

Cabe reseñar, en este aspecto, la creación en noviembre de 2022 de un Grupo de Trabajo informal en materia de educación superior y ciencia, bajo el impulso de la Fundación Carolina y el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, contribuyendo con propuestas concretas y buscando sinergias con la Comisión Europea o la Fundación UE-ALC en este ámbito. 

Por otro lado, la celebración en los márgenes de la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno, en Bruselas, de un Foro de la sociedad civil y de las autoridades locales el 13 y 14 de julio -con una jornada dedicada a juventud- así como una Mesa redonda de negocios UE-América Latina y el Caribe, el 17 de julio. En ella se citaron a los jefes de las delegaciones de Estados con presidentes de grandes empresas y representantes de Instituciones Financieras Internacionales. 

En definitiva, y ante un contexto geopolítico de intensos cambios, la Presidencia española del Consejo pondrá todo de su parte para elevar la relación birregional como eje de la política exterior europea, con una interacción basada siempre en un firme compromiso solidario y cooperativo, en pie de igualdad, con la región del mundo con la que compartimos más valores y principios. 

José Manuel Albares
Ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación
José Manuel Albares es Ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación del Reino de España desde el 10 de julio de 2021. Ha sido embajador de España en la República Francesa y el Principado de Mónaco y Secretario General de Asuntos Internacionales, Unión Europea, G20 y Seguridad Global en el Gabinete del Presidente del Gobierno, actuando como sherpa del Presidente del Gobierno tanto en la Unión Europea como en el G20.

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