Junio ha sido un mes de intensa actividad en la Fundación Carolina, un reflejo de nuestra razón de ser: apostar por la educación superior, compartir conocimiento y construir redes de liderazgo capaces de guiar el porvenir de la región. En un mundo sacudido por cambios tecnológicos vertiginosos y tensiones geopolíticas, dar herramientas a las personas más jóvenes para construir un futuro más justo y sostenible ya no es una opción; es una necesidad estratégica para toda la Comunidad Iberoamericana.
El gran hito de estas semanas ha sido la XXI edición del Programa Jóvenes Líderes Iberoamericanos, que impulsamos junto a Banco Santander a través de Santander Open Academy. Veinticinco jóvenes con una profunda conciencia social han participado en un exigente itinerario de diálogo de alto nivel. Su viaje comenzó en Madrid, continuó en Cádiz y llegó hasta Bruselas, en el corazón de las instituciones europeas. Este programa, que hoy consolida una red viva de más de 750 profesionales, encarna la esencia de la Fundación: la convicción de que escuchar al otro, debatir y defender unos valores comunes son los únicos cimientos posibles para un progreso global.
De igual forma, este mes ha concluido con éxito la Fase III del Programa Avanzado de Liderazgo, una iniciativa impulsada de forma conjunta por la Fundación Carolina y CAF –banco de desarrollo de América Latina y el Caribe–. Tras un riguroso proceso de selección que comenzó con más de 3.100 postulaciones, una cohorte de 12 destacados líderes públicos de la región latinoamericana se reunió en Madrid para abordar los desafíos de la gestión pública, el fortalecimiento institucional y la competitividad democrática. A través de un itinerario de formación intensiva, encuentros institucionales y espacios de reflexión sobre transparencia y democracia paritaria, esta etapa final no solo ha consolidado los conocimientos adquiridos en las fases previas, sino que ha impulsado la creación de una valiosa red de cooperación y confianza basada en la evidencia y la innovación.
Entendemos el liderazgo como un ejercicio inclusivo, empático y en línea con las demandas sociales. Esa idea ha marcado el resto de nuestra agenda. Un ejemplo ha sido la presentación, junto a la AECID, del Programa de formación y apoyo a las personas defensoras de Derechos Humanos. Esta iniciativa nace como un espacio de acogida y protección que sitúa la defensa de los derechos fundamentales y el respaldo a la sociedad civil de América Latina y el Caribe en el centro de la Cooperación Española. En la misma línea, la entrega de la VII edición de los Premios Universidad, Conocimiento y Agenda 2030, junto a la AECID y Crue, ha vuelto a demostrar que las aulas universitarias son la gran cantera de soluciones reales y científicas para avanzar hacia el desarrollo sostenible.
Con la llegada del verano la actividad no se detiene, sino que se traslada a las aulas. Este año organizamos tres cursos de verano: Ponteareas (internacionalización y ciencia para la decisión pública), San Lorenzo del Escorial (cooperación feminista frente a los retrocesos democráticos) y Santander (geopolítica de la Inteligencia Artificial). Además, con las casi sesenta becas destinadas a diferentes cursos de la Escuela Complutense de Verano, queremos contribuir a que las generaciones más jóvenes asuman la responsabilidad de diseñar una Iberoamérica más justa, inclusiva y sostenible.