Cambio Climático y Transición Ecológica en Iberoamérica: El papel de la educación superior

El lunes 9 de diciembre se celebró, en la Zona Verde de la COP25 de Madrid, la mesa redonda «Cambio Climático y Transición Ecológica en Iberoamérica: El papel de la educación superior«. En ella, se reflexionó en torno al papel que juega la educación superior en Iberoamérica a través de la movilidad académica internacional, para hacer frente a los problemas que plantea el Cambio Climático.

Moderado por José Antonio Sanahuja, director de Fundación Carolina, el panel contó con la participación de Irene de Bustamante, profesora y exdirectora del Master Universitario en Hidrología y Recursos Hídricos de la Universidad de Alcalá de Henares, Moisés Guerra, doctorando en Tecnología de las Comunicaciones, Bioingeniería y Energías Renovables de la Universidad Pública de Navarra, Francisco Tomatis, estudiante del máster oficial en Ingeniería Avanzada para el Desarrollo Agroforestal de la Universidad de Valladolid, y Lorraine Vianna, estudiante del Máster Universitario en Ingeniería Ambiental de la Universidad Politécnica de Madrid.

José Antonio Sanahuja introdujo la mesa redonda citando algunos puntos de la Resolución adoptada por el Parlamento Europeo el 29 de noviembre sobre la emergencia climática y ambiental, resaltando el papel que tienen la ciencia y la formación para revertir los graves problemas asociados al cambio climático a los que se entrentan nuestras sociedades.

Lorraine Vianna, becaria de Fundación Carolina, destacó que los pilares clave para el desarrollo sostenible son «el ambiental, el social y el económico», y subrayó que gracias a la beca de Fundación Carolina, estaba teniendo la ooportunidad de aprender cómo se gestionan los deshechos en Europa, para luego aplicar esos conocimientos en América Latina, concluyendo que «es más barato evitar la contaminación que tratarla». Por su parte, Francisco Tomatis, también becario de Fundación Carolina, sostuvo que «la revolución socioambiental debe darse ya», y que «la educación es el nexo entre sociedad y los gobiernos para lograr un mundo sostenible». Además, defendió que todas las universidades «deberían tener vertiente ambiental aplicable en todas las formaciones».

La profesora Irene de Bustamante explicó cómo las universidades deben convertirse en espacios sostenibes, eficientes y comprometidos con el medio ambiente y el cambio climático. Además, destacó la importancia del alumnado latinoamericano en el Máster Universitario en Hidrología y Recursos Hídricos, resaltando lo enriquecedor de la experiencia de la movilidad académica y las sinergias que se crean en el programa, como grupos de investigación, proyectos internacionales conjuntos. Por último destacó que «desde la universidad se debe divulgar y concienciar a la población».

Moisés Guerra enumeró las cuatro estrategias fundamentales a adoptar por las universidades para afrontar el Cambio Climático: «Compromiso social con el entorno, generación y transferencia del conocimiento, generación del talento humano e innovación académica». Por último, en el panel se destacó la importancia del Objetivo de Desarrollo Sostenible 16, condición transversal para el cumplimiento de la Agenda 2030 y para afrontar los numerosos retos que surgen como consecuencia de la emergencia climática.