EuroMaster

Fue la mañana del miércoles 11 de junio del 2014 en la que recibiría una noticia tan esperada. El comunicado habría entrado a mi buzón de correo a las 3:33 de la mañana indicando que había sido “seleccionado como beneficiario de una ayuda al estudio que la Fundación Carolina y HTSI Turismo Sant Ignasi concede para la realización del Master Universitario en Innovación y Gestión Hotelera en la convocatoria 2014 – 2015.” Fue alrededor de tres horas más tarde en que hacía noción de lo acontecido, sin poderlo creer todavía. Luego de agradecer a Dios por la oportunidad fui a despertar a mis padres para compartir mi felicidad y leerles nuevamente el correo. Fue así como tan solo 3 meses más tarde me embarcaba en un viaje que cambiaría mi perspectiva de la vida en más de un sentido.

La confianza depositada en mí por parte de Fundación Carolina y HTSI representaba un orgullo, así como también una gran responsabilidad y un reto el poder cumplir con sus expectativas conjuntamente con las propias y representar al talento guatemalteco, todo en uno. Realizar un Master en el extranjero es más que simplemente cursar un programa de estudios profesionales en educación superior. El estar expuesto a un entorno fuera de lo habitual conlleva una serie de desafíos personal y profesionalmente en el cual la persona demuestra su capacidad de valerse por sí mismo e interactuar en sociedad hasta poder integrarse en la misma. Cabe mencionar que estos desafíos hubieran sido aún más grandes sin la asesoría y seguimiento de Aurora Caballero y Lia Naik y Virginia Vilchez, de Fundación Carolina y HTSI respectivamente.

Al repasar el trayecto vivido en los 13 meses correspondientes al programa de estudio es increíble pensar en lo afortunado que fui y en como Dios, así como las instancias de la vida, me permitieron rodearme de personas tan fascinantes como lo fueron mis compañeros de maestría, mis “roommates”, catedráticos, personal administrativo, entre otras personas que tuve la oportunidad de conocer y quienes favorecieron a mi enriquecimiento personal, espiritual, profesional e intelectual. Como todo en la vida, nada es perfecto. Existieron muchas dificultades y adversidades alrededor del programa y alrededor del cómo vivir. Sin embargo todo es cuestión de perspectiva, de enfrentar la vida con una sonrisa y con la confianza en que todo saldrá bien, mientras uno lucha y busca nuevos caminos aprendiendo de los ya caminados.

Ahora que he vuelto es común escuchar la pregunta ¿cómo fue la experiencia durante tu Master? Realmente no estoy seguro de cómo contestar esta pregunta, ya que la experiencia fue tan variada, tan intensa, tan espontánea, tan “messy”…, tan completa. ¿Qué me dejó haber hecho este EuroMaster (como ha sido la forma en la que me ha gustado llamarle a los últimos 13 meses de mi vida)?

  • Académicamente, cuento ahora con un título (en trámite) proporcionado por la Universitat Ramón Llull y Hotel Management School Maastricht – ZUYD – en asociación con Oxford Brookes University. Sin embargo, más allá de un título es el conocimiento teórico y práctico sobre la industria restaurantera, turística y hotelera; así como sus retos y oportunidades.
  • Profesionalmente, he podido ampliar mi networking de manera internacional con profesionales de la industria y futuros líderes de la misma como lo son y serán mis compañeros. Además, cuento ahora con el conocimiento y herramientas que sin duda serán aplicadas en mis proyectos cercanos y futuros. Agradezco en este punto principalmente a Marc Correa, profesor de Leadership en el bloque de Barcelona, por proporcionarme ese “último empujón” que necesitaba para encontrar la verdadera motivación y entendimiento que lo que más deseo en este momento es emprender y volver mis sueños en realidades.
  • Personalmente, ha sido un año de mucho crecimiento. El hecho de vivir con “extraños” en un principio y luego poder llegar a llamarlos “familia” es algo que no todos tienen la oportunidad de decir. Alejandro Galarza y Giorgina Alfonso, también beneficiarios de Fundación Carolina, permitieron poder sentir el cariño que una familia puede proporcionar. Convivir en un Master tan intenso como fue IHM (Innovative Hospitality Management) con personas de personalidades tan opuestas y con una diversidad cultural tan amplia fue la “mejor guinda” para “este pastel” pues exige desarrollar una habilidad de adaptación y manejo de conflictos que solo la escuela de la vida puede enseñar.
  • Emocionalmente, es una montaña rusa de emociones. La primera fase es el descubrimiento, adaptarse a un nuevo entorno y conocer nuevos lugares (posiblemente algunos que jamás uno iba a creer que llegaría a conocer), todo lo diferente es fascinante. La segunda fase es la frustración, las diferencias pueden generar molestias y se extraña lo que antes era lo cotidiano como la familia, los amigos, el trabajo, la ciudad, el país (tuve la fortuna de estar rodeado de personas que facilitaron la transición de esta fase, así como de la constante comunicación con mi familia). La tercera fase es el ajustamiento, uno encuentra su rutina, su lugar en lo que antes era una “nueva” sociedad y ahora uno es parte de ella. Existen dos fases más (repitiendo el ciclo 2 y 3) que no tuve la oportunidad de experimentar ya que decidí aprovechar al máximo cada oportunidad que se me presentó enfrente. Viví increíbles experiencias como saltar de paracaídas, comer en restaurantes de estrellas Michelin, visitar lugares exóticos y remotos, encontrarme con viejas amistades, hacer nuevas amistades
  • Sentimentalmente, se trata de mantener un balance entre lo romántico con lo realista. Sin embargo la mística de estas experiencias lo llevan a uno al borde de lograr lo imposible. La cabeza no está para ser puesta en el mismo lugar que el corazón y lo que queda es disfrutar el momento y su magia.

Podría continuar relatando la experiencia que representó los últimos 13 meses, sin embargo, mi verdadero objetivo es agradecerles a todos ustedes en Fundación Carolina que permitieron hacer un sueño y una meta de mi vida una realidad. Desde que ingresé a la Universidad para obtener mi Licenciatura siempre fijé un objetivo, el de querer especializarme en el extranjero y sobretodo en España. Fue mucha mi emoción cuando recibí ese comunicado a las 3:33 de la mañana confirmando que mi meta se haría una realidad. Sobre todo me gustaría agradecerle a Aurora Caballero por siempre estar pendiente de nuestra adaptación, nuestro desarrollo y evolución durante todo este tiempo. Gracias por haber contestado cada una las dudas, por los correos en las fechas especiales y por tan afectuoso correo de despedida.

¡Nuevamente muchas gracias a todo el equipo en Fundación Carolina!

Atentamente,

Jorge Aguilar Quintana

Guatemala

Master Universitario en innovación y gestión hotelera. 2014-2015