Primer webinar organizado por Fundación Carolina sobre el impacto del coronavirus en Iberoamérica

El 8 de abril, se celebró el primer seminario web organizado por Fundación Carolina de la serie «El coronavirus. Debates y perspectivas iberoamericanas». Bajo el título Respuestas gubernamentales al coronavirus: políticas públicas en sociedades fragmentadas, este primer webinar surgió con el objetivo de analizar, a través de las aportaciones de diferentes expertos y expertas en la región, cómo se entrecruza la respuesta de salud pública con la situación compleja en la que estaba América Latina ante de la llega del coronavirus, caracterizada por la fragmentación y la polarización política, con una amplia desafección y desconfianza de la ciudadanía en la democracia, sistemas de salud pública frágiles y con regímenes de acceso y protección segmentados en función de la desigualdad que define a sus sociedades.

El webinar, moderado por el director de Fundación Carolina José Antonio Sanahuja, contó con la participación de Claudia Heiss, del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile, que habló de la situación chilena; de Alexander Segovia, del Instituto Centroamericano de Investigaciones para el Desarrollo y el Cambio Social (INCIDE), que lo hizo en torno a la región centroamericana; de Adriana Erthal Abdenur, del Comité de Políticas de Desarrollo de las Naciones Unidas, que reflexionó en torno a la respuesta brasileña; y de Pia Riggirozzi, Universidad de Southampton, que lo hizo bajo la perspectiva regional. A las intervenciones de los ponentes se sumaron numerosas preguntas de los asistentes, que fueron dando forma y aportando reflexiones al seminario web.

Entre otros temas, Claudia Heiss habló sobre el sistema sanitario chileno, explicando que éste, «discrimina a nivel socioeconómico», aclarando que, mientras que el sistema privado de salud «lo usa, aproximadamente, un 20% de la población», el sistema público atiende al 80% restante, pero el 20% privado tiene el 60% de los recursos. Además, añadió, «también discrimina por el nivel de enfermedad», ya que el sistema privado realiza una criba y no atiende según qué afecciones. «Es un sistema para ricos y sanos», concluyó.

Por su parte, Alexander Segovia, explicó algunas de las claves de la respuesta de la región centroamericana ante la crisis de la COVID-19, como que éstas se han dado en clave de «economía política» y no tanto en clave sanitaria. «Centroamérica, no está preparada institucionalmente para enfrentarse a los efectos de la pandemia», apuntó. También habló de las redes sociales y su papel en la crisis del coronavirus, haciendo hincapié en el peligro de los bulos y la desinformación

En el caso brasileño, Adriana Erthal Adbenur, destacó el papel fundamental de las iglesias evangélicas, que en el país «cuentan con mucho peso político» aseguró, porque «tienen el poder de alimentar las muchedumbres». Según Adriana, «Bolsonaro se parece mucho a Trump en que está obsesionado con el aspecto político y con las disputas internas», insistiendo en que «habla mucho sobre esas disputas internas en vez de hablar de las respuestas y soluciones efectivas para frenar la pandemia».

Pia Riggirozzi aportó una visión regional de las respuestas gubernamentales a la crisis generada por la COVID-19: «El coronavirus encuentra una región donde el distanciamiento político entre los países y la falta de liderazgo, incluso en el interés del liderazgo, afecta a la posibilidad de alcanzar políticas concretas en términos de gobernanza en salud». En sus inervenciones Pia Riggirozzi destacó especialmente la importancia de la coordinación de la diplomacia regional.