El presente ensayo analiza los avances jurisprudenciales de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en la protección de los grupos vulnerables.
A la luz de este estudio se advierte que estos grupos pueden identificarse desde dos perspectivas, tanto por la “condición personal” del individuo como por la “situación específica” en que se encuentran. La importancia de identificar a las vulnerabilidades radica en que sirven de base para aplicar el “enfoque interseccional” de la discriminación. Este enfoque o forma particular de resentir la discriminación parte de la idea y de la confluencia de manera simultánea de diferentes formas de vulnerabilidad, lo que hace que la discriminación sea única, resintiéndose de manera más grave en la víctima o víctimas.
Finalmente, la Corte también ha desarrollado el “enfoque diferencial”, lo que permite que las vulnerabilidades sean el eje central en la toma de decisiones para proteger derechos humanos como un enfoque adecuado de respuesta en las políticas públicas para garantizar los derechos de las víctimas.








