América Latina se encuentra en un cruce de caminos entre diferentes proyectos políticos y sociales, en medio de una fragmentación —y polarización ideológica— que profundiza la crisis de la integración.
Mientras fuerzas de centroizquierda siguen gobernando países como México, Colombia, Brasil y Uruguay, las derechas radicales vienen abriéndose camino, y propiciando “batallas culturales” que ponen en cuestión avances societales de los últimos años.
No es sorprendente que, en este contexto, se busque deslegitimar a las políticas de financiamiento del desarrollo o que la Agenda 2030 haya sido transformada en una suerte de síntesis del orden mundial a combatir.
En un subcontinente atravesado por los conflictos geopolíticos globales, el “corolario Trump” a la Doctrina Monroe y una redefinición de las relaciones hemisféricas, las respuestas a escala latinoamericana se han debilitado.
Desde un enfoque multidimensional, el presente informe trata de construir una mirada prospectiva sobre los desafíos que van a delinear el rumbo de la región en el futuro próximo.








