Las elecciones presidenciales del 20 de 1/10/ de 2019 en Bolivia, abrieron paso a un “aceleramiento de la historia” que, en tres semanas, provocó la renuncia y salida del país de Evo Morales y Álvaro García Linera en un avión de la Fuerza Aérea mexicana rumbo al exilio, y desencadenó un profundo cambio en la política boliviana. ¿Cómo leer estas jornadas que radicalizaron a las clases medias urbanas, corrieron de la escena a la oposición moderada, acabaron con 14 años de “proceso de cambio”, como se autodenominó el gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS), y desplazaron el péndulo hacia la derecha? Este texto se propone dar algunas respuestas provisorias a estas preguntas para lo cual es necesario retroceder en la historia reciente de Bolivia para precisar algunas fronteras de lo que en algún momento fue denominado el “gobierno de los movimientos sociales” y terminó enredado en esfuerzos reeleccionistas, por fuera de la Constitución, que fortalecieron a los grupos conservadores y pusieron en marcha un movimiento de criminalización del MAS.
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