Fundación Carolina y el apoyo prestado a sus becarios/as durante la pandemia

La pandemia ha sido un proceso totalmente imprevisto. También para los becarios/as de Fundación Carolina que, en el momento en el que se comenzó a confinar a la población, estaban realizando sus estudios o investigaciones en España. Del ajetreo de las aulas o centros de investigación, se pasó, con el objetivo de evitar aglomeraciones, al aislamiento en casa y a la formación e investigación online. Durante este tiempo, la Fundación Carolina ha trabajado y continúa trabajando para que puedan culminar sus estudios o investigaciones y regresar a sus países de manera segura. En este sentido, el trabajo del Área de Formación de Fundación Carolina ha sido fundamental, ya que ha brindado un apoyo integral al estudiantado y personal investigador con beca de la Fundación.

Información, apoyo y vuelos de repatriación

En primer lugar, se ocuparon de facilitar la información disponible al comienzo de la pandemia en torno a las opciones de regreso a sus países de una manera segura, en una situación de cierre generalizado de los espacios aéreos a nivel mundial. También proporcionaron continuo respaldo a quienes habían finalizado su periodo de beca, pero no podían regresar a sus países, con casos de personas que han tardado hasta dos y tres meses en poder retornar.

Además, se ha gestionado el contacto con las embajadas y consulados en España, con el objetivo de informarles del estado de sus nacionales y para que pudieran acceder a los vuelos de repatriación, en aquellos países que han contado con estos vuelos . Cuando ello no ha sido posible, han estado pendientes de facilitar cualquier información sobre vuelos chárter o comerciales, en los países que los han mantenido  durante la pandemia, como México o Brasil.

Seguimiento académico

En el plano académico, la Fundación Carolina ha mantenido una interlocución permanente con las instituciones académicas españolas sobre la situación de su estudiantado y personal investigador, con el objetivo de garantizar el correspondiente seguimiento académico y posibilidades de finalizar sus estudios. La parte más compleja de gestionar han sido las prácticas, pero desde el Área de Formación se han buscado diferentes soluciones, como hacerlas virtuales, convalidarlas con otro tipo de trabajos o aplazarlas para poder hacerlas desde sus países de origen.

Atención personalizada

En el plano más personal, se ha realizado una atención personalizada de cada caso, atendiendo a todas las llamadas telefónicas, correos electrónicos, etc. En especial, la Fundación Carolina se ha volcado con aquellos becarios y becarias envueltos en situaciones de salud o personales más delicadas, manteniendo contacto diario con los pocos que contrajeron la enfermedad y que no precisaron de ingreso hospitalario.

A pesar de que la situación en España ya no es de confinamiento total, la crisis de la COVID-19 persiste y su virulencia permanece o empeora en muchas regiones del mundo. Por ello, la Fundación Carolina continuará brindando el apoyo que el personal investigador y estudiantado precisen. Tal y como afirman desde el Área de Formación: “Mantendremos todas las líneas de trabajo que hemos llevado hasta ahora mientras un solo becario o becaria se vea obligado u obligada a permanecer en España a causa de esta situación”.