Este documento de trabajo presenta un diagnóstico de la evolución y los cambios recientes que atraviesan las políticas de la memoria en América Latina, enmarcadas históricamente dentro de un modelo autóctono de interpretación y gestión pública del pasado que se basa, en esencia, en el vínculo normativo entre memoria, derechos humanos y democracia.
Así, partiendo en primer lugar de una caracterización general de este “modelo latinoamericano de la memoria”, se proponen tres criterios o dimensiones para el análisis de los principales desafíos políticos que comprometen su continuidad.
Los dos primeros identifican una serie de transformaciones asociadas con la evolución “interna” del modelo, relativas a la ampliación de los contenidos de esta agenda y a la erosión de sus formas y repertorios políticos tradicionales.
El tercero se hace cargo de la influencia “externa” que las nuevas derechas radicales ejercen sobre la política memorial en la región, sometida, a raíz de todos estos factores, a una reconfiguración de sus consensos y expectativas originales.








