Encuentro de los becarios del programa de becas Belisario Betancur en la Embajada de España en Colombia

Con el objetivo de conocer la experiencia de los 10 becarios del primer Programa de Becas Belisario Betancur, se realizó el lunes 29 de julio un acto de reconocimiento, en la Embajada de España en Colombia.
Desde la Presidencia de la República de Colombia liderada por Iván Duque Márquez, reconocen la importancia de promover la Economía Naranja en el país, agradeciendo el papel de Fundación Carolina Colombia y señalando que: “Un gran reto del país frente a esta Revolución es justamente la educación de los jóvenes y de los emprendedores alrededor de la Economía Naranja y por eso recibimos con grato empeño la noticia de las Becas Belisario Betancur, que en trabajo conjunto con el Icetex, ustedes han hecho posibles. Sea esta la oportunidad, además, de felicitar a cada uno de esos 10 colombianos que con sus méritos van a tener la oportunidad de recibir una educación para el futuro, que esperamos sea la semilla para que a su regreso a nuestro país, sean los formadores que necesitamos”.

El acto contó con la presencia de Pablo Gómez de Olea, Embajador de España en Colombia, Luis Fernando Pérez, Viceministro de Educación Superior, Humberto Rosania, Asesor de Ciencia, Tecnología e Innovación y Coordinador general de la Misión de Sabios Antonio Gómez, Presidente Encargado de ICETEX, Paula Henao Ruiz, Jefe de la Oficina de Relaciones Internacionales de ICETEX y Santiago Fernández de Soto, Jefe de la Oficina de Cooperación y Asuntos Internacionales del Ministerio de Educación Nacional.

Por parte de la Fundación Carolina Colombia asistieron Pedro Gómez, Manuel de la Cruz, Víctor Hugo Malagón y Jerónimo Castro, miembros del Patronato y del Consejo Directivo, así como su Directora Ejecutiva, Carolina Olarte Hernández.

Durante el evento, se conoció la experiencia de los beneficiarios de este programa de becas, quienes realizaron cursos en la Universidad Complutense de Madrid, con énfasis en las industrias creativas y culturales como parte del Portafolio de Becas Belisario Betancur.

Durante su intervención, el Embajador de España en Colombia reconoció que “el legado del Presidente Betancur nos inspira a todas las actuaciones dentro de la Fundación Carolina y las Becas Belisario Betancur encaminan a España y a Colombia a apostar por las industrias creativas”.

Por su parte, la Vicepresidencia de la República en representación de Humberto Rosania destacó durante su discurso que “Hoy nos encontramos aquí para hacer un reconocimiento a la excelencia de aquellos colombianos que fueron seleccionados en las Becas Belisario Betancur, pero también un reconocimiento a la obra y legado del Presidente Belisario Betancur: a su condición humana, su aporte al país y sobre todo exaltar su personalidad llena de virtudes y de facetas”.

El Viceministro de Educación Superior, Luis Fernando Pérez resaltó que “Los beneficiarios de las Becas Belisario Betancur van a ser embajadores de las Industrias 4.0 y la Fundación Carolina Colombia es un gran vehículo que nos permite acceder a las nuevas economías en nuestro país”.

Así mismo, Edgar Antonio Gómez, Vicepresidente Financiero de ICETEX señaló que “el impulso de estas Industrias Creativas y Culturales es un compromiso permanente de la entidad. La mejor herramienta es impulsar este tipo de iniciativas para que jóvenes de diferentes regiones de Colombia puedan acceder a los programas de más alta calidad en el mundo, y en su retorno al país puedan utilizar esas herramientas aprendidas para la creación de nuevos espacios de aprendizaje”.

Víctor Hugo Malagón compartió un mensaje a los becarios, destacando que en ellos “recae la honrosa responsabilidad de poner sus conocimientos, su preparación y este tipo de oportunidades siempre al servicio de bien superior de Colombia”.

Sobre este programa, Mayra Durán, beneficiaria de las Becas Belisario Betancur – Industrias Creativas, destacó: “Me siento muy afortunada de haber hecho parte de este curso donde aprendí sobre la industria de las comunicaciones digitales. Asimismo, quiero expresar mi total agradecimiento puesto que voy a poder llevar todos los conocimientos aprendidos a mi ciudad, Bucaramanga, donde podré aportar a la comunidad a través de semilleros de radio, creación de podcast y darle prioridad a las comunicaciones digitales con el fin de que se conozca la cultura santandereana”.

Éxito del III Encuentro de la Red Iberoamericana de Jóvenes Líderes en La Habana

Del 17 al 19 de julio tuvo lugar en La Habana el III Encuentro de la Red Iberoamericana de Jóvenes Líderes (RIJL), integrada por participantes en las quince ediciones del programa Jóvenes Líderes Iberoamericanos.

La RIJL, que cumple cinco años,  nació con el objetivo de poner en valor la comunidad iberoamericana, fomentar las redes de conexión entre países y generar un campo de trabajo, comunicación e intercambio en el que los jóvenes iberoamericanos sean protagonistas directos de este cambio y refuerzo comunitario.

En el marco de las celebraciones por el 500 Aniversario de la otrora fundación de la Villa de San Cristóbal de La Habana y durante 3 días, los participantes de este III Encuentro se reunieron en el Casco Histórico de la Habana Vieja, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, en unas jornadas que permitieron la consolidación de la comunidad, así como la interacción con la realidad cubana.

En la inauguración contaron con las palabras de bienvenida de Yohania de Armas, Presidenta de la RIJL y el Panel sobre Relaciones entre “Europa y América Latina: España como interlocutor de las relaciones iberoamericanas” desarrollado por Juan Fernández Trigo, Embajador de España en Cuba, Alberto Navarro, Embajador de la Unión Europea, Juan Garay, Jefe de Cooperación de esta misión diplomática, y como Moderador, Hamlet Paredes Grau, miembro de la Delegación de la Red en Cuba.
En el segundo día de sesión del Encuentro hubo ponencias y debates relacionados con:Medios Digitales y los retos de generar contenido de valor, Blockchain como herramienta de desarrollo en economías emergentesy Emprendimiento a debate contada por sus principales actores en el contexto cubano. Por último, el viernes fueron abordados los temas de Movilidad Profesional en el entorno iberoamericano y el Valor del Asociacionismo y las redes profesionales.

Este Encuentro, que ha sido un éxito, tuvo el firme propósito de crear un espacio de debate sobre temas de especial interés para los jóvenes profesionales del entorno iberoamericano, desarrollar sesiones dirigidas a promover el networking entre los miembros de la Red, analizar el estado actual de la asociación y debatir sobre la Red que desean seguir construyendo para el futuro, además -y no menos importante- elaborar propuestas y recomendaciones concretas que puedan presentar a los principales actores y organizaciones internacionales relacionados con las temáticas centrales de este evento.

El objetivo era debatir, construir e impactar en aquellos temas que les mueven y en los que han participado desde sus capacidades y competencias. De ahí que identificaran las siguientes temáticas para abordar en este Encuentro:

  • Empleabilidad Juvenil. Papel de las Universidades y las tecnologías en la creación de los empleos del mañana.
  • Movilidad profesional en el entorno iberoamericano.
  • Valor y potencialidades del asociacionismo y las redes profesionales.
  • Patrimonio cultural y ciudades sostenibles.
  • Empresa, innovación y emprendimiento.
  • Retos y perspectivas del vínculo entre América Latina y Europa. España como un actor fundamental en las relaciones iberoamericanas.
 El programa puede consultarse en el siguiente enlace

Fundación Carolina y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura firman un convenio de colaboración

El convenio entre la Fundación Carolina y el IICA abre un espacio de colaboración interinstitucional para promover oportunidades de estudio para jóvenes profesionales iberoamericanos en universidades españolas de prestigio, en áreas del conocimiento vinculadas con el sector agrícola y rural.

El objetivo de esta alianza, oficializada durante la reunión del Comité Ejecutivo del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), en San José, es generar nuevas alternativas de desarrollo para mujeres y jóvenes rurales que sirvan a su vez para provocar cambios positivos en las poblaciones y en los territorios rurales.

“El convenio se inscribe en una lógica más amplia, la lógica de las asociaciones que han de promoverse en la agenda 2030 de Desarrollo Sostenible con la que todos estamos comprometidos”, subrayó el director de la Fundación Carolina, José Antonio Sanahuja.

Por su parte, el coordinador del Centro de Gestión del Conocimiento y Cooperación Horizontal del IICA, Francisco Mello, declaró:  “Estos convenios educativos son parte de la estrategia del IICA para facilitar el acceso a la educación superior de la juventud y las mujeres rurales, para fortalecer las capacidades técnicas del sector agrícola y para impulsar el desarrollo en nuestros países miembros”.

El director general del IICA, Manuel Otero, destacó además el trabajo de la embajadora de España en Costa Rica, María Cristina Pérez Gutiérrez, para la concreción del acuerdo.

El acuerdo Unión Europea-Mercosur y el futuro de las relaciones birregionales

El 28 y 29 de junio de 1999 la Unión Europea (UE) y América Latina y el Caribe se reunieron en Río de Janeiro en la I Cumbre de jefes y jefas de Estado y de gobierno de ambas regiones, lanzando con ello la denominada “asociación estratégica” birregional. Veinte años más tarde, el 28 de junio de 2019, se anunciaba en Bruselas el acuerdo “de principio” que cerraba las negociaciones para un Acuerdo de Asociación entre la UE y Mercosur, tras veinte años de negociaciones, varias veces interrumpidas por diferencias profundas en el capítulo comercial.

Que se haya logrado culminar la negociación en esa fecha es un símbolo de determinación y perseverancia en un objetivo político y económico compartido. El vínculo UE-Mercosur era quizá el más relevante en la estrategia interregionalista que la UE lanzó a mediados de los años noventa para adaptar las relaciones entre ambas regiones al escenario de la posguerra fría y de una globalización que avanzaba a través de tratados comerciales regionales e interregionales, más que en plano multilateral. Hay que recordar, una vez más, que esa estrategia debía mucho al liderazgo y la visión de Manuel Marín, entonces vicepresidente de la Comisión Europea. Este acuerdo ha sido, sin embargo, el más difícil, y el último en alcanzarse, después incluso de la firma del que se adoptó entre la UE y Cuba, que necesitó de una difícil decisión previa en el seno del Consejo de la UE para levantar la “posición común” adoptada en 1996 por iniciativa del gobierno español presidido entonces por José María Aznar.

Con este pacto, el único país de la región que aún no ha firmado un acuerdo de asociación con la UE es Bolivia, pero su proceso de adhesión a Mercosur —y el apoyo expresado por el propio presidente Evo Morales—sitúa a este país en una senda de incorporación a la futura asociación UE-Mercosur.

El 28 de junio de 2019 es el hito, en suma, que cierra con éxito el ciclo histórico del interregionalismo en las relaciones entre la UE y América Latina. Es cierto que ello se ha logrado a través de vías diversas, aunque complementarias, de carácter bilateral e interregional, atendiendo al complejo y cambiante mapa del regionalismo y la integración latinoamericana. No menos cierto es que la ratificación del tratado UE-Mercosur se presenta difícil en un escenario global, y al interior de la UE, de ascenso del nacionalismo económico y el proteccionismo, a menudo impulsado por fuerzas nacionalistas y de extrema derecha que recogen y alientan las demandas de protección al Estado de amplios sectores sociales que ya no creen en la globalización y son los grandes perdedores de ese proceso, o se perciben como tales.

Aquí radica una de las paradojas fundamentales de este acuerdo: se planteó en los años noventa como parte de un proceso de globalización triunfante, al que debía contribuir, pero esa motivación no fue suficiente para superar los obstáculos de los intereses económicos, ofensivos y defensivos, que cada parte traía consigo a la negociación. Sin embargo, que haya podido alcanzarse es consecuencia, entre otros factores, de la propia crisis de la globalización y en particular del temor al nacionalismo y a la quiebra del multilateralismo que encabeza la administración Trump y se extiende por otras latitudes. El cierre de la negociación se anunció en plena Cumbre del G20 en Osaka, con lo que se subrayó su significación política, más que comercial. Es decir, como gesto político de gran calado para reafirmar la importancia de unas relaciones económicas internacionales abiertas al comercio, la inversión y la difusión de la tecnología; al papel de esas relaciones en la consecución de las metas de la Agenda 2030 de desarrollo sostenible; y a la necesidad de mantener un orden internacional sometido a reglas equilibradas, transparentes, estables y predecibles, frente al unilateralismo y la política de poder. Estos elementos quizás se daban por sentados en 1999, cuando la UE y Mercosur se plantearon el primer intercambio de ofertas comerciales. Veinte años después, ya no pueden darse por sentados, y por ello, este acuerdo tiene una importancia aún mayor.

Objetivos de Desarrollo Sostenible y sector privado. La Red Española del Pacto Mundial

En enero de 2016 entraron en vigor los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas, el plan de acción más ambicioso a favor de las personas, el planeta y la prosperidad hasta 2030.

El Pacto Mundial, como iniciativa de la ONU para la sostenibilidad empresarial del sector privado, es catalizador de los esfuerzos de empresas y organizaciones en la consecución de los ODS. Un nuevo paradigma de acción y colaboración se abre para las entidades responsables, que se encuentran en un escenario único para retomar el sentido del Pacto Mundial: dar a la globalización un rostro humano.

Es un llamamiento a las empresas y organizaciones a que alineen sus estrategias y operaciones con Diez Principios universales sobre derechos humanos, normas laborales, medioambiente y lucha contra la corrupción. Tiene como misión generar un movimiento internacional de empresas sostenibles para crear el mundo que queremos. También, una capacidad inigualable para unir empresas con otros actores que trabajan para promover el desarrollo sostenible: gobiernos, sociedad civil y las Naciones Unidas.

La Red Española, es, desde su creación hace quince años, una de las primeras plataformas nacionales del Pacto Mundial y la red local con mayor número de firmantes. Su modelo de gestión y su estructura organizativa es de los más avanzados del Pacto Mundial y también es una destacada red local por el tipo de actividades y herramientas creadas para fomentar la implantación de los Diez Principios del Pacto Mundial y sensibilizar al sector privado para que contribuya a los objetivos de la ONU.

No se alcanzará el éxito empresarial sin un entorno sostenible. Al mismo tiempo, el desarrollo a nivel local o internacional necesita de las empresas. Este binomio dibuja una nueva dimensión de la responsabilidad social empresarial que llama al cambio. Según el documento de la Agenda 2030 «en nuestro viaje nos acompañarán los gobiernos, así como los parlamentos, el sistema de las Naciones Unidas y otras instituciones internacionales, las autoridades locales, los pueblos indígenas, la sociedad civil, las empresas y el sector privado, la comunidad científica y académica y toda la población«.

Publicaciones y lecturas seleccionadas boletín 9

Agenda 2030 y ODS

BROMLEY, M., CAPARINI, M. y MALARET, A. (2019): “Measuring illicit arms and financial flows: improving the assessment of Sustainable Development Goal 16”, SIPRI Background Paper, Solna, Stockholm International Peace Research Institute. Ver

DONOGHUE, D. y KHAN, A. (2019): “Achieving the SDGs and ‘leaving no one behind’ Maximising synergies and mitigating trade-offs”, Working paper 560, Londres, Overseas Development Institute. Ver

GARCÍA ZABALLOS, A, IGLESIAS, E. y ADAMOWICZ, A. (2019): El impacto de la infraestructura digital en los Objetivos de Desarrollo Sostenible: un estudio para países de América Latina y el Caribe, Washington D.C., BID. Ver

LYNCH, A., LOPRESTI, A. y FOX, C. (2019): The 2019 US Cities Sustainable Development Report, Nueva York, Sustainable Development Solutions Network (SDSN). Ver

OCDE-PNUD (2019): “G 20 Contribution to the 2030 Agenda. Progress and Forward”, París, OCDE. Ver

OIT (2019): Time to Act for SDG 8: Integrating Decent Work, Sustained Growth and Environmental Integrity, Ginebra, International Labour Office. Ver

PNUD (2019): “The 2019 Global Multidimensional Poverty Index (MPI)”, Human Development Reports, Nueva York, United Nations Development Programme, Oxford Poverty y Human Development Initiative. Ver

SACHS, J., SCHMIDT-TRAUB, G., KROLL, C., LAFORTUNE, G. y FULLER, G. (2019): Sustainable Development Report 2019, Nueva York, Bertelsmann Stiftung and Sustainable Development Solutions Network (SDSN). Ver

THE GLOBAL ALLIANCE FOR REPORTING PROGRESS ON PEACEFUL, JUST AND INCLUSIVE SOCIETIES (2019), “Enabling the implementation of the 2030 Agenda through SDG 16+: Anchoring peace, justice and inclusión”, Nueva York, Naciones Unidas. Ver

 

América Latina y el Caribe: integración y desarrollo

CASTRO, R. y LENZ, T. (2019): “The Lima Summit: A Trial by Fire for the Pacific Alliance”, Hamburgo, GIGA Focus – Latin America nº 4 (julio). Ver

CEPAL (2019): Panorama fiscal de América Latina y el Caribe, 2019 (LC/PUB.2019/8-P), Santiago, Naciones Unidas. Ver

GIORDANO, P., MICHALCZEWSKY, K. y DE ANGELIS, J. (2019): Estimaciones de las Tendencias Comerciales: América Latina y el Caribe – Edición 2019 1T, Washington D.C., BID. Ver

PÉREZ LUDEÑA, M. (2019): Vínculos productivos en América del Norte (LC/MEX/TS.2019/5), Santiago, CEPAL. Ver

ROZEMBERG, R., CAMPOS, R., GAYÁ, R., MAKUC, A. y SVARZMAN, G. (2019): “Informe MERCOSUR: Hacia un cambio necesario”, Washington, BID. Ver

SEGIB (2018): Convergencia en la diversidad Diálogo entre el Mercosur y la Alianza del Pacífico, Montevideo, Oficina Subregional para el Cono Sur. Ver

WELLER, J., GONTERO, S. y CAMPBELL, S. (2019): “Cambio tecnológico y empleo: una perspectiva latinoamericana. Riesgos de la sustitución tecnológica del trabajo humano y desafíos de la generación de nuevos puestos de trabajo”, serie Macroeconomía del Desarrollo nº 201 (LC/TS.2019/37), Santiago, CEPAL. Ver

 

Brasil

FORTES, A. (2019): “Lawfare Unmasked in Brazil”, North American Congress on Latin America (julio). Ver

 

Colombia

SABATINI, C., MATEU-GELABERT, S. y NAYLOR, W. (2019): “The future of U.S.-Colombian relations”, Global Americans/Florida International University. Ver

 

Cuba

CIDOB (2019): “Claves de la política exterior de Cuba: presente y futuro de una revolución subsidiada”, Barcelona, Anuario Internacional de CIDOB 2019. Ver

 

Cooperación al desarrollo

CENTRO DE ALIANZAS PARA EL DESARROLLO (2018): Estudio comparativo de 16 Agencias de Cooperación Internacional para el Desarrollo: Insumos para su análisis y reflexiones, México, Amexcid y Agencia de la GIZ en México. Ver

GLOBAL PARTNERSHIP (2019): “Making development co-operation more effective. Headlines of parts I and II of the Global Partnership 2019 Progress Report” (junio). Ver

 

Cooperación universitaria

OBSERVATORIO DE COOPERACIÓN UNIVERSITARIA AL DESARROLLO (2019): Informe sobre la Cooperación Universitaria para el Desarrollo, Madrid, Observatorio de Cooperación Universitaria al Desarrollo, CRUE Internacionalización y Cooperación. Ver

 

Corrupción

SIMON, R. y AALBERS, G.: “The Capacity to Combat Corruption (CCC) Index”, Nueva York, Americas Society and the Council of the Americas. Ver

 

Derecho Internacional

ABAD CASTELOS, M. y MARTÍNEZ CAPDEVILA, C. (dirs.) (2019): “Derecho Internacional y Prevención de Conflictos”, Madrid, MAUEC. Ver

 

Financiación del Desarrollo (ODS 17)

OXFAM INTERMÓN (2019): “Realidad de la Ayuda 2019. De la década perdida a la Agenda 2030”, Barcelona (junio). Ver

 

Migraciones

FRIES MONLEÓN, L. (2019): “Las mujeres migrantes en las legislaciones de América Latina: análisis del repositorio de normativas sobre migración internacional del Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe”, serie Asuntos de Género n° 157 (LC/TS.2019/40), Santiago, CEPAL. Ver

LÓPEZ CALVA, L.F. (2019) “Partiendo para una vida mejor: migración y remesas en ALC”, Post PNUD América Latina y el Caribe, Centro de Prensa (junio). Ver

 

Venezuela

CRISIS GROUP (2019): “Un rayo de luz en la ensombrecida Venezuela”, Latin America Report nº 75, Bruselas. Ver

 

El ministro de Cultura y Deporte en funciones, José Guirao, recibe al museólogo venezolano Martín Sánchez Mestre

El ministro de Cultura y Deporte en funciones, José Guirao, recibió ayer, lunes 15 de julio, a Martín Sánchez Mestre, catedrático de la Universidad de Zulia, museólogo y experto en arte contemporáneo. El visitante venezolano, invitado a España por Fundación Carolina en colaboración con la Embajada de España en Venezuela, tiene previsto entrar en contacto e intercambiar impresiones con instituciones que puedan mostrarle diferentes modelos de gestión de la cultura en España hasta el 19 de julio.

Además del encuentro de ayer con el Ministro, ayer se reunió con Elvira Cámara, jefa del área de actividades culturales de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), y con José Antonio Sanahuja, director de Fundación Carolina y con Hugo Camacho, secretario general de la Fundación.

Dentro del programa de actividades programadas, se encuentran las reuniones con diferentes representantes del CaixaForum, La Tabacalera, el Centro Matadero, el Museo Reina Sofía, o La Casa Encendida, entre otros.

 

La Fundación Carolina colabora en el libro colectivo sobre las metas de paz, seguridad y desarrollo de la Agenda 2030 publicado por el Departamento de Seguridad Nacional de Presidencia del Gobierno

El Departamento de Seguridad Nacional (DSN) de Presidencia del Gobierno, que dirige el General Miguel Ángel Ballesteros, publica el libro colectivo “La Agenda 2030 y los ODS: Nueva arquitectura para la seguridad”. En él, once especialistas del mundo académico,militar, de la administración, del ámbito empresarial y de otros centros de pensamiento reflexionan en torno a la relación entre seguridad y desarrollo.

El primer capítulo, escrito por el director de Fundación Carolina, José Antonio Sanahuja, gira alrededor de los cambios sustanciales que refleja la Agenda 2030 en la comprensión del vínculo entre la paz, la seguridad y el desarrollo con la inclusión del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 16, que incide en la necesidad de promover sociedades pacíficas, justas e inclusivas como requisito para la seguridad.

Tal y como afirma el general Miguel Ángel Ballesteros, quien coordina la obra, la interacción entre seguridad y desarrollo obliga a reflexionar sobre cómo la Agenda 2030 tienen que jugar un papel relevante en la seguridad: “Una arquitectura de seguridad que permita y facilite la sincronización entre la dinámica hegemónica y la dinámica de la cooperación, el desarrollo, la sostenibilidad y la inclusión”.

Se trata, pues, de un libro relevante y actual, que subraya la importancia de que los ODS se establezcan como narrativa universalista de progreso humano que movilice a actores políticos y sociales a impulsar una seguridad integral, en la que el objeto referente de la seguridad sea el ser humano y su dignidad.

 

Reunión de bienvenida con los diez becarios y becarias del programa Becas Belisario Betancur

Hoy, 8 de julio, hemos celebrado una reunión de bienvenida con los diez becarios y becarias del programa Becas Belisario Betancur, que realizarán diferentes cursos en la Escuela Complutense de Verano relacionados con las industrias creativas y culturales.

Se trata de un programa dirigido a licenciados y profesionales de Colombia, cuyos diez primeros beneficiarios  proceden de Quindío, Santander, Atlántico, Antioquia, Magdalena, Nariño y Valle del Cauca y realizarán durante el mes de julio los siguientes cursos:

  • Creatividad e innovación en comunicación digital y redes sociales
  • Creación literaria dirigida al mercado cultural
  • El arte como terapia en diferentes contextos sociales
  • Gestión de proyectos culturales
  • La industria del libro en la actualidad: de la edición al lector

El secretario general y gerente de Fundación Carolina, Hugo Camacho, les ha recibido en la sede de la Fundación y les ha hablado de los principales aspectos del programa de formación de la institución, destacando la importancia de complementar la excelencia académica con otro elemento igual de importante: el valor social, en el marco de la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Este nuevo programa, con un énfasis en las industrias creativas y culturales, está organizado por Fundación Carolina, Fundación Carolina Colombia, en alianza con ICETEX y forman parte del Portafolio de Becas Belisario Betancur que será presentado próximamente.

En opinión de Carolina Olarte, directora de la Fundación Carolina Colombia,¨Estas becas tienen especial significado para nosotros no solo por la apuesta del Gobierno de Colombia en los temas relacionados con Economía Naranja, sino porque representan el espíritu y el legado de quien fuera el promotor y Presidente de la Fundación Carolina Colombia, Dr. Belisario Betancur¨.

Por su parte, Manuel Acevedo Jaramillo, presidente de ICETEX declara: “Esta alianza representa una gran apuesta por fortalecer las capacidades y formación de la población vinculada al trabajo con industrias creativas y culturales, siguiendo esta ruta como eje fundamental del gobierno nacional y con la cual se buscan ampliar las oportunidades de colombianos que trabajan en la Economía Naranja”.

Durante su estancia en España, los diez becarios y becarias de este programa irán contando su experiencia a través de los stories de los perfiles de Fundación Carolina en Instagram y Facebook.

 

Becarios de Fundación Carolina participan en la creación de una red de jóvenes por los ODS en la Universidad de La Laguna

Cuatro becarios de Fundación Carolina se trasladaron a La Laguna, Tenerife, para unirse a los becarios que estudian allí y participar en las sesiones de trabajo a partir de las que se constituirá una Red de Jóvenes por los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030. Una de las actividades del encuentro consistió en  dinámicas participativas, en las que los cerca de treinta jóvenes que se unieron a la iniciativa pusieron en común su visión sobre la aplicación de los ODS en diferentes contextos y territorios.

El prisma desde el que se orientó este trabajo vino motivado por la celebración del veinticinco aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Generaciones Futuras, popularmente aceptada como “Declaración de La Laguna”, rubricada en el año 1994. En este sentido, Fundación Carolina y la Fundación General de la Universidad de La Laguna formalizaron una colaboración en torno a la conmemoración de este manifiesto, que ha tenido una gran importancia en el desarrollo de políticas posteriores y, de forma directa, en la generación de los ODS, que constituyen hoy la principal guía en cuanto a sostenibilidad y responsabilidad social.

Los becarios participaron, junto a otros jóvenes, en un taller tipo “Coffee Work”, donde identificaron diferentes propuestas viables para el fomento y la implementación de los ODS a nivel mundial, convirtiéndose para ello en un equipo de jóvenes líderes para la difusión de los mismos. Asistieron, asimismo, a diversas ponencias donde diferentes expertos expusieron su participación en la propomción y su actuación en la implementación de los ODS, así como las problemáticas más relevantes a las que se enfrentan. Por ultimo, el evento contó con la prresencia del poeta y cantautor Marwan, quien expuso sus ideas en torno a los ODS y su cumplimiento de acuerdo a la Agenda 2030 a través de diferentes poemas, prosas y canciones.

Esta iniciativa se enmarcó dentro de la programación de actividades del Campus América 2019, con un proyecto denominado “Regreso al Presente”. En la sesión de trabajo participativo se presentaron varias iniciativas que se están llevando a cabo en estos momentos. Mª Lourdes González Luis, catedrática de la Universidad de La Laguna afirmó que “tiene que haber fuerza de participación, por eso el reclamo de los jóvenes ha de oírse, necesitamos cantidades de participación, que hagan que los poderes políticos y económicos no puedan desatender el clamor de la ciudadanía”.

 

El español como seducción democrática

Luis García Montero

Director del Instituto Cervantes

 Foto: La Voz del Sur

 

En el Anuario del Instituto Cervantes de 2018, nuestro director del centro de Nueva York, Ignacio Olmos, llamaba la atención sobre la política de “Sólo inglés” alentada desde la casa Blanca. La crisis económica había provocado en amplios sectores de los Estados Unidos una reacción defensiva que derivaba en la invención de una identidad cerrada, la de los Padres Fundadores, y en la consideración de lo Otro como una amenaza. La lengua española resultaba así no sólo un idioma de pobres, sino un acto de hostilidad contra los Estados Unidos (país que tiene, por otra parte, una muy numerosa población hispana).

No se trata de ninguna novedad. El profesor Francisco Moreno Fernández, antiguo director del Observatorio de la Lengua Española que crearon el Instituto Cervantes y la Universidad de Harvard, recuerda en su libro Tras Babel. De la naturaleza social del lenguaje (2018), episodios antiguos en los que a los alumnos de los territorios de origen hispano de los EE.UU se les obligaba literalmente a sepultar en un ataúd su idioma materno.

No se equivoca la administración de Donald Trump al reconocer la importancia de una lengua como identidad. Muchos autores han meditado sobre ellos en la historia de nuestra literatura. Pero se equivoca al empujar su identidad hacia estrategias de cerradura y xenofobia. Las respuestas democráticas que exige la globalización necesitan articular un legítimo sentido de pertenencia, fundamental para que se consolide una sociedad, pero con raíces en identidades abiertas y con respuestas dialogantes en la cada vez más notable unidad de nuestro mundo. Es el único modo de evitar el deterioro democrático de nuestras sociedades.

Considero que la lengua española o castellana debe reaccionar a través de una política de seducción democrática, apoyando proyectos institucionales que tengan como fin la diplomacia cultural y la lucha contra la desigualdad y la pobreza. Si tenemos en cuenta que formamos una comunidad de 483 millones de hablantes, y que los españoles somos sólo el 8 % del idioma, deberemos concluir que mantener la voluntad hispánica implica una consideración geográfica que hermane en sus intereses las dos orillas, la península e Hispanoamérica.

La mejor forma de hacer del español una lengua democrática es conseguir que se convierta en una lengua de ciencia y de tecnología. Sólo la inversión en ciencia y tecnología conseguirá que España aproveche su enclave europeo y que América latina pueda combatir la grave desigualdad económica y la pobreza que afecta a su población y a su desarrollo según los informes de la ONU.

No se trata, claro, de competir con el inglés como lengua franca de los negocios y la ciencia, sino de tomarse en serio nuestra propia lengua para que puedan escribirse en ella los importantes trabajos de investigación que ya se realizan en el mundo hispano. Ayudar a la publicación de revistas de impacto en español, con carácter panhispánico, para la ciencia y la tecnología es hoy una tarea decisiva. Y también es decisivo conseguir que en los sistemas de valoración estatales de los trabajos universitarios no se caiga en la costumbre de asumir dinámicas de origen anglosajón. Podemos ejercer nuestros propios criterios de valoración y en nuestra propia lengua.

La apuesta por el español como lengua de ciencia y tecnología no significa desatender la gran tradición humanista de una cultura que cuenta con la obra de María Zambrano, Gabriel García Márquez, Sor Juana, Miguel de Cervantes o César Vallejo. Hoy no tiene sentido volver a las guerras entre las ciencias y las letras, y en la estrategia de seducción democrática del español, junto a la ciencia y la tecnología, juega un papel fundamental la creatividad de la literatura, el cine, el arte y la música hispánica.

Me atrevo a insistir en la necesidad de una voluntad panhispánica en esta aventura. Hace años la Real Academia Española, sin abandonar sus responsabilidades, comprendió que la elaboración del diccionario de la lengua debía ser un trabajo compartido con las otras Academias. Esta iniciativa y la fundación en 1951 de ASALE (Asociación de Academias de la Lengua española), en la que están representados 23 países, culmina el camino abierto por Andrés Bello cuando en 1847 publico su Gramática de la lengua castellana, destinada al uso de los americanos.

La mejor manera de defender la unidad del idioma ha sido desde el siglo XIX respetar la riqueza de sus matices y singularidades geográficas. Una lengua que permite al mismo tiempo la relación maternal de cada hablante con su intimidad y una comunicación internacional muy amplia es un bien que conviene cultivar. La mejor forma de hacerlo es institucionalizar una visión multilateral de la cultura hispánica como oferta seductora y democrática. Para eso es importante que se defienda a la vez el español como lengua de ciencia, técnica y humanidades. Una buena respuesta al mundo de hoy y al de mañana.

 

Fundación Carolina y Fundación Yuste abordan la redefinición del contrato social en las relaciones entre América Latina y la Unión Europea

El pasado miércoles 3 de junio se inauguró el curso “La redefinición del contrato social en las relaciones América Latina-Unión Europea: respuestas actuales ante desafíos globales“, que se desarrolló hasta este viernes 5 en el Real Monasterio de Yuste. Tal y como apuntó el director de Fundación Carolina, José Antonio Sanahuja en su inauguración, este curso recoge el doble propósito de la institución que dirige, “formación y reflexión conjunta en el ámbito iberoamericano, así como estudio sobre la acción exterior de España y de la Unión Europea en el ámbito iberoamericano”. Además, mostró su satisfacción por vincularse a la Junta de Extremadura a través de la Fundación Yuste mediante un convenio marco firmado para trabajar juntos para el desarrollo de actividades.

Organizado por Fundación Carolina y la Fundación Academia Europea e Iberoamericana de Yuste, en colaboración con la Secretaría General Iberoamericana, en el marco de los Cursos Internacionales de Verano de la Universidad de Extremadura, en este encuentro se reflexionó en torno a la redefinición del Contrato Social y al cómo poder contribuir a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Se han abordado, entre otros temas, las relaciones entre América Latina y Europa desde la perspectiva de la renovación de las democracias: desafección ciudadana y crisis de representación; el auge de la ultraderecha: las vulneraciones al estado de derecho, a la democracia y a los derechos humanos, el desarrollo sostenible y la consecución de los ODS en las universidades; o las nuevas brechas y barreras sociales de la juventud tanto en América Latina como en Europa.

Se reflexionó alrededor de la redefinición del Contrato Social y de cómo poder alcanzar la consecución de los ODS, contribuyendo desde la formación, análisis, el debate y la búsqueda de soluciones, y la transferencia de conocimiento, entre el ámbito académico, las organizaciones de la sociedad civil, los expertos y profesionales especializados en el ámbito de la cooperación y personas responsables de la implementación de los ODS en el sector público, a un mayor conocimiento y estudio de las estrategias para avanzar en esa dirección.

El político, director del curso y miembro de la Academia Europea e Iberoamericana de Yuste, Ramón Jáuregui, señaló que el objetivo del curso era ligar la ecuación de Europa con América Latina en el contexto actual de cambios en el mundo; analizar cómo la ciudadanía, en su relación con la esfera pública, también está sufriendo transformaciones que no se es capaz de combatir. A su vez, la directora general de Acción Exterior y presidenta de la Comisión Ejecutiva de la Fundación Academia Europea e Iberoamericana de Yuste, Rosa Balas, subrayó que este curso respondía al ODS 17 de alianzas y sinergias, “un objetivo fundamental porque anima al trabajo en red”.

Vídeos y fotos: Fundación Yuste

 

El director de Fundación Carolina participa en las actividades realizadas por la delegación de la Unión Europea en Chile

El director de Fundación Carolina, José Antonio Sanahuja, ha participado durante la semana del 25 al 29 de junio en una agenda de reuniones y conferencias celebradas en Santiago de Chile y Concepción.

El lunes 24 de junio, mantuvo un encuentro con el embajador de España, Enrique Ojeda y el alcalde de Santiago, Felipe Alessandri, en el que estuvieron conversando sobre colaboraciones en políticas públicas urbanas. A continuación acudió a la Universidad de Chile, donde impartió la conferencia titulada “Ascenso de la ultraderecha y contestación del orden internacional liberal” ante un grupo de investigadores del Instituto de Asuntos Públicos y del instituto de Estudios Internacionales de estaUniversidad.

El martes 25 de junio se llevó a cabo en la sala de sesiones del Senado en Santiago, un seminario presentado por su vicepresidente, el senador Alfonso de Urresti Longton,  en el que Sanahuja pronunció una conferencia sobre la crisis de la globalización, el multilateralismo y el ascenso de la ultraderecha. En la sesión, también participaron Carlos Ruiz Encina, sociólogo y académico de la Universidad de Chile y presidente de la Fundación Nodo XXI y Gloria de la Fuente, presidenta la Fundación Chile 21, cientista política, doctora en Ciencias Sociales,y columnista.

La agenda continuó con una serie de actividades realizadas con la Delegación de la Unión Europea en Chile:

El miércoles 26 mantuvo una reunión de trabajo con la Delegación de la Unión Europea y las embajadas de los Estados Miembros (España, Finlandia, Portugal, Bélgica) en la que intercambiaron opiniones sobre las relaciones bilaterales y regionales de la UE y mantuvieron un diálogo sobre el estado de las relaciones y de la cooperación UE-Chile.

El jueves 27, Sanahuja participó en el VIII Congreso de Estudios Europeos, de la Universidad de Concepción y la Asociación de Estudios Europeos-sección Chile (ECSA-Chile), donde dictó la conferencia magistral “América Latina y la Unión Europea: una asociación necesaria en tiempos iliberales”. En el transcurso de esta visita, la universidad otorgó un reconocimiento al director de la Fundación Carolina, y se mantuvieron reuniones de trabajo con el Rectorado para la firma de un convenio entre la Fundación y dicha universidad.

El viernes 28, el director de Fudación Carolina impartió la conferencia “América Latina y UE: Uniendo esfuerzos para un futuro común”, en el salón O’Higgins del Ministerio de Relaciones Exteriores, organizada por la Academia Diplomática “Andrés Bello” y la Delegación de la UE en Chile, presentada por la Embajadora de la UE, Stella Zervoudaki, y como comentaristas, los profesores Paulina Astroza (Universidad de Concepción) y Gian Luca Gardini (Universidad de Nuremberg).

 

“Uruguay tiene como agenda política la Agenda 2030”

HABLAMOS CON I ANDREA VIGNOLO

Andrea Vignolo, licenciada en Psicología por la Universidad de la República (UdelaR), es, desde marzo de 2015, directora ejecutiva de la Agencia Uruguaya de Cooperación Internacional en Presidencia de la República y, desde 2018, docente de Cooperación Internacional y Cultura al Desarrollo en la Universidad CLAEH. Participó en la mesa “América Latina en transición y la transformación de la cooperación internacional” del seminario organizado por Fundación Carolina “La Agenda 2030 y el desarrollo en Iberoamérica. Retos para las políticas de cooperación internacional”, que se celebró en Madrid el 6 y 7 de junio de 2019. Con motivo de su participación en este encuentro, la entrevistamos para conocer mejor la realidad de la cooperación uruguaya y su adaptación a la Agenda 2030.

 

Como directora ejecutiva de la Agencia Uruguaya de Cooperación Internacional (AUCI), ¿puede comentarnos cómo se plantea Uruguay el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030? ¿Qué consecuencias tiene la llamada “graduación” en la estrategia a seguir para alcanzar la Agenda 2030?

Uruguay tiene como agenda política la Agenda 2030, y eso provoca que nuestra asignación presupuestaria esté en línea con los ODS y con las metas que se plantean. Cuando se aprueba la Agenda 2030, se insta a los países a que tienen que movilizar recursos internos para su implementación. Estos son los recursos presupuestarios. A diferencia de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), que se habían acompañado de un fondo de apoyo, esta Agenda convoca a que los países tenemos que trabajar y repensar nuestras políticas para poder alcanzar esos desafíos.

En primer lugar, lo que hicimos fue saber en qué estado estábamos en vistas de lo que se proponía en la Agenda 2030. Hicimos toda una evaluación de los tipos de indicadores que se planteaban, en cuáles tenía Uruguay información, en cuáles no… Lo que sí se tomó como decisión fue no crear una nueva superestructura para el desarrollo, sino apoyarnos en unas estructuras existentes, y empezamos a establecer un diálogo entre las políticas que veníamos realizando y los ODS y las metas de la Agenda.

“El concepto de transición al desarrollo es lo que nos permite generar espacios de diálogo”

De esa manera, lo que tenemos hoy es una foto que muestra en qué desafíos de la Agenda 2030 hemos mejorado y cuáles son aquéllos en los que todavía nos falta mayor desarrollo, asignación y diseño, sobre todo, de políticas públicas, para poder alcanzar esos desafíos. Lo que sí tenemos claro es que solos no lo vamos a poder hacer, y por eso la cooperación internacional desempeña un papel muy importante, quizá no tanto desde el punto de vista financiero –aunque lo financiero importa–, pero también desde la parte de generación de conocimiento, del intercambio de experiencias. Eso es lo que estamos promoviendo a nivel internacional y, en ese sentido, el concepto de transición al desarrollo es lo que nos permite generar espacios de diálogo con donantes tradicionales, con organismos internacionales multilaterales –que promueven una agenda de desarrollo con una mirada multidimensional del desarrollo, pero que también se rigen por una visión economicista–.

En ese escenario, hemos encontrado muy buena disposición para el diálogo. Esto lleva tiempo, quizá nosotros queremos ver resultados más a corto plazo, pero implica mayor concientización, información… que era lo que cuestionábamos desde los países que íbamos a ser “graduados”. Es decir, nos gradúan y no saben, siquiera, cuáles son los efectos que esta graduación va a tener o qué nuevas responsabilidades vamos a adquirir tras esta. Estamos empezando a buscar mecanismos que nos acompañen en ese proceso y consideramos la cooperación como un instrumento fundamental.

A pesar de que Uruguay tiene la capacidad de decidir en qué ODS va mejorando y en cuáles tiene que trabajar más, al final quizás acabe con las mismas características que el resto de la región. Es decir, Uruguay entrará en el “compartimento” de América Latina y Caribe. En ese sentido, ¿cómo ve Uruguay lo que pasa en el resto de la región con miras al cumplimiento de los ODS y la Agenda 2030?

Nosotros, por supuesto, somos un país en una región. Y, por eso, trabajamos en conjunto. La Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) son nuestros espacios de diálogo, donde podemos compartir el avance y los desafíos de este compromiso de la Agenda 2030. Trabajamos en los dos espacios de manera distinta, pero complementaria, para poder ir avanzando. Pero no es fácil, porque asistimos a una pérdida de derechos en varios lugares. Eso nos preocupa y nos convoca a redoblar el esfuerzo. Aun así, este tipo de situaciones hace que estemos más convencidos de que tenemos que seguir trabajando en esa senda.

“Puede haber liderazgo, pero, si no hay fortalecimiento institucional, es imposible que las políticas públicas puedan perpetuarse”

Por otra parte, Uruguay puede trabajar en torno a la cooperación con base en sus capacidades no solo financieras, sino también humanas, porque somos pocas personas. Tenemos que hacerlo en función de nuestras capacidades, y siempre con base en la demanda. Para nosotros es fundamental que, en los países donde promovemos la cooperación y la generación de conocimientos, el fortalecimiento también sea institucional. Si no, es inviable que se consoliden los cambios. Puede haber liderazgo, pero, si no hay fortalecimiento institucional, es imposible que las políticas públicas puedan perpetuarse.

Una de mis preocupaciones alrededor de la graduación es que también gradúan a la sociedad civil y a la academia. Hay mucha sociedad civil que viene a mi oficina a decirme: “Pero ¿cómo hago para subsistir sin recursos del Estado?”, porque si es el Estado el que le transfiere recursos a la sociedad civil, la sociedad civil no tiene esa capacidad de ejercicio de la democracia: un tema que tendríamos que seguir profundizando. No tengo recetas, pero sí entendemos que allí hay un espacio de construcción, de debate, de pensar juntos a ver cómo podemos tratar el tema.

En cierta manera, si se ven afectadas la sociedad civil y la academia, los gobiernos se quedan así sin altavoces que repliquen el mensaje con respecto al resto de la población. Para poder cumplimentar los ODS y la Agenda 2030 necesitamos que de verdad estén involucradas las sociedades al completo.

Totalmente. Cuando se habla de multiactor, ¿de qué hablamos? Tenemos que decirlo y hacerlo. No solo vale el discurso. El otro día, un Decano de una Facultad nos decía que ahora están teniendo dificultades para publicar porque, como estamos graduados, ahora nos cobran más por publicar en las revistas arbitradas. No nos hacen los descuentos que nos hacían antes…. Así que hay muchos impactos indirectos que vamos descubriendo día a día. También depende de la región. Es muy distinto en Europa, que cuenta con el apoyo y acompañamiento de la Unión Europea. En América Latina no tenemos ese acompañamiento a nivel regional, y eso, de alguna manera, condiciona.